La esquiadora, que acude cada verano a la parroquia de Filgueira, tomará parte en la prueba de esquí alpino en Milano Cortina
26 ene 2026 . Actualizado a las 21:10 h.Los Juegos Olímpicos de invierno de Milán no pasarán inadvertidos en el concello de Crecente. El 18 de febrero, Arrieta Rodríguez, de 23 años, afrontará la prueba de eslalon alpino, convirtiéndose en la primera española en tomar parte en esta modalidad desde los tiempos Blanca Fernández Ochoa.
Arrieta tiene sus raíces, por parte de padre, en la parroquia de Filgueira, donde residen las tías (por la vía paterna) y donde nacieron sus abuelos, que un buen día emigraron a Guipúzcoa, donde se asentó la familia. Cada verano regresan una semana, aprovechando las vacaciones de la esquiadora, al pueblo. «Allí todos somos familia, de un modo literal», comentó en su día la deportista a La Voz. En esos días que tiene de vacaciones en Galicia, no deja de entrenar y acude a diario a un gimnasio a Vigo, pero tampoco se pierde las fiestas de las parroquias.
Rodríguez Elosegui se ha convertido en el nuevo referente del esquí alpino a nivel español. Comenzó a competir desde muy pequeña en Baqueira, enseguida destacó y ya se proclamó campeona de España en sub-14, siguió progresando en la categoría superior y de sub-16 ya pasó a categoría FIS (Federación Internacional de Esquí), una división con etiqueta de internacional y donde comenzó a formar parte ránking mundial. Cuando dio este salto, entró en el centro de tecnificación de Aragón.
Ahí comenzó su lucha por bajar los puntos FIS. Cualquier recién llegado inicia la cuenta atrás con 1.000 puntos y el objetivo de toda esquiadora es llegar a cero. Arrieta tiene en la actualidad 21 puntos y ocupa uno de los 90 primeros puestos a nivel mundial, entre 12.000 deportistas, lo que valió el pasaporte para los Juegos, ya que el corte de la Federación estaba en el centenar.
En un principio, iba a estar cuatro años en Aragón con una beca del 50 % que obligaba a sus progenitores a pagar 1.000 euros mensuales, pero dada su progresión, enseguida entró en el programa de la Federación Española de Deportes de Invierno, que asume todos los gastos. Tenía 17 años y ya cumplía todos los criterios exigidos por el ente federativo.
Desde entonces, la esquiadora con raíces en Crecente, ha ido cumpliendo todos los criterios año tras años y bajando su puntuación dentro del ránking. A estas alturas, ya es la chica que más tiempo lleva en el programa de la RFEDI.
Arrieta ya toma parte de un modo asiduo, desde el año 2023, en pruebas de la Copa de Europa de esquí alpino y podría participar también en citas de la Copa del Mundo, pero los técnicos prefieren que se desarrolle a nivel continental antes de dar el salto a la cita universal. De un modo paralelo, toma parte en carreras FIS en las que ha logrado victorias y podios por todo el panorama europeo. Además, enlaza cuatro años seguidos ganándolo todo en España y en su día fue décimo octava en el Mundial júnior.
Aunque su lugar de residencia sea San Sebastián, Arrieta se pasa la vida entre Italia y Argentina. Durante el invierno, su cuartel general está en los Dolomitas, donde entrena y desde donde se desplaza a las competiciones y en verano se marcha a Argentina para aprovechar el invierno austral. Allí se pasan dos largas temporadas (de tres semanas cada una). Sus vacaciones anuales se reducen a quince días, pasándose una semana en Menorca y otra, en agosto, en Galicia. Así se lo prometió a sus abuelos gallegos, que ahora tienen 90 años, y casi siempre ha cumplido hasta la fecha. Patxi Rodríguez, su padre, es el guardián del vínculo.
Esta vida monacal le ha apartado de las aulas en segundo de bachillerato, pero no de los estudios. Sacó la selectividad y ahora está cursando Administración de Empresas a distancia. Estudia en las furgonetas, en los hoteles y en los descansos de los entrenamientos. Todo, por cumplir el sueño de convertirse en esquiadora olímpica, un hecho que estará muy presente a este lado del Miño.