El jurado declara culpable de asesinato al vigués que mató a un amigo con una escopeta de caza
VIGO
La Fiscalía asume el veredicto de culpabilidad con tres atenuantes y rebaja su petición de cárcel de casi 22 años a 17 . El tribunal popular señala que actuó por miedo, iba drogado y confesó
01 nov 2025 . Actualizado a las 01:23 h.El jurado de la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, ha declarado por unanimidad a José Luis Maneiro culpable de asesinato por haber matado de un tiro en la cara con una escopeta de caza a su viejo amigo Francisco Javier Balseiro en el barrio de Coia el 6 de abril del 2024. Aunque ambos habían tenido una relación de amistad casi familiar desde los quince años en el momento del crimen, ya rondando la cincuentena, se llevaban mal y vivían un clima de crispación con amenazas por wasap y agresiones. No obstante, el tribunal popular ha beneficiado al acusado Maneiro con tres atenuantes: una alteración psíquica por un miedo insuperable leve, una dependencia de drogas o tóxicos y la confesión.
En virtud del veredicto de culpabilidad con atenuantes, la Fiscalía ha rebajado la pena a Maneiro de casi 22 años a 14 (el mínimo por asesinato son 15) por el asesinato y otro año y medio por un delito de tenencia ilícita de armas porque carecía de licencia para usar la escopeta, que tenía el bastidor limado.
El abogado del acusado, que pedía la absolución, solicitó una condena de 4 años de cárcel. Considera que la pena por tenencia ilícita de armas ya la ha cumplido en el año y medio que pasó en prisión provisional.
El jurado considera probada la atenuante de alteración psíquica, aunque en grado leve, porque el acusado actuó con miedo porque su amigo Balseiro acudió a su casa esgrimiendo un machete, una barra de hierro y unas cadenas, y profirió graves amenazas hacia Maneiro y su madre.
El tribunal popular también ve probada la atenuante de toxicomanía, que la Fiscalía había admitido, porque Maneiro dio positivo en el test de cocaína tras ser detenido y tenía un historial de consumo.
El jurado también le benefició con la atenuante de confesión porque, tras contar una primera versión inventada, Maneiro admitió ante la policía que él había matado a su amigo por miedo a que le hiciese algo a él y a su madre.
Los miembros del tribunal popular rechazaron la tesis de que actuó en defensa propia porque la autopsia probó que disparó con ventaja desde arriba cuando su amigo estaba agachado o arrodillado, una situación que la Fiscalía definió como «ejecución».
La magistrada-presidenta del tribunal redactará ahora una sentencia de condena en la que tendrá que barajar un abanico de años de prisión que oscila entre un mínimo de 4 y un máximo de 17.
El jurado apenas tardó ocho horas en llegar a un veredicto que votó por unanimidad.