120 riders asalariados de Glovo en Vigo aplazan su huelga para reclamar tres meses de atrasos: «No tienen ni para gasolina para la moto»

E. V. Pita VIGO

VIGO

Imagen de archivo de un repartido de Glovo
Imagen de archivo de un repartido de Glovo XOAN CARLOS GIL

Los convocantes posponen los paros previstos cada viernes como medida de presión porque errores informáticos les restan parte de su sueldo en vacaciones. «Si alguien espera una hamburguesa y no acude el repartidor de Glovo es que estamos en paro», afirma un portavoz.

04 sep 2025 . Actualizado a las 19:24 h.

Un total de 120 riders asalariados de Glovo en Vigo han pospuesto este jueves por la tarde una convocatoria de huelga por un supuesto impago de salarios durante los últimos tres meses. La suspensión se adoptó tras negociar con la empresa durante cuatro horas. Los directivos les prometieron solucionar los problemas de confección de nóminas y vacaciones impagadas antes del día 10, cuando cobren la parte principal del salario de agosto. Según un portavoz de los trabajadores, Daniel Moreiras, «dimos por buena la explicación de la empresa». En caso de incumplimiento, iniciarían los paros cada viernes.

Según denunciaron, el sistema informático de la plataforma de reparto comete errores en el conteo de los días trabajados y computa las vacaciones como días de ausencia y les resta parte del salario. Esas incidencias afectan a Vigo y a Extremadura o Gran Canaria, entre otros. Reclaman un arreglo técnico. «Algunos no tienen ni para pagar la gasolina de la moto, en los tiempos que corren no todos tienen un colchón de dinero para subsistir dos meses», afirma Moreiras.

Algunos afectados acumulan dos meses de impago por estos errores y las soluciones llegan a cuentagotas. Los trabajadores confían en que la empresa agilice los trámites bancarios.

La convocatoria fue iniciativa de la plantilla sin que medie un sindicato porque, de momento, no tienen comité de empresa.

Los paros estaban programados para cada viernes, empezando este viernes día 5 al mediodía y a la noche y preveían una quedada simbólica de motoristas en el entorno de un centro comercial. «Si alguien espera una hamburguesa y no acude el repartidor de Glovo es que estamos en paro», afirmó  un portavoz. Finalmente, trabajarán con normalidad este viernes tras acercar posturas con la empresa.