El grupo de Ohio deslumbró en Vigo con su potente sonido y su «savoir faire»
22 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.The Black Keys, la banda de Dan Auerbach y Patrick Carney, firmó la noche más rockera programada para este verano en los conciertos de Castrelos. La actuación de los músicos de Ohio deslumbró con su potente sonido en el que mandan las guitarras y la batería que ambos defienden. El grupo que tiene casi 30 años de experiencia, tres Grammys y fans declarados como Axl Rose, Thom Yorke o Robert Plant, ofreció algunos de los temas de su nuevo disco, No rain, No flowers, pero como era de esperar, también algunos de sus clásicos como Fever, Wild child o Lonely boy, al remate. El recital, en vez de ser breve pero intenso, fue más bien al revés. Intenso, pero breve. Salieron híperpuntuales, con la gente todavía en la cola para entrar y en las interminables colas en los bares del recinto. En una hora y cuarto, los fornidos norteamericanos despacharon su rico repertorio a toda velocidad sudando la camisa. A golpe de lunes, buena parte del público agradeció el trago corto y concentrado. Dan Auerbach no es lo que se dice la alegría de la huerta. Habló lo justo y necesario, como tiene que ser, para dejar hablar a la música. En algún momento a mitad de la actuación se dirigió al público saludando a la ciudad y al final se acordó del mayor, que en su papel de presentador habló mucho más que nadie. Este año no hay Kiss Cam en Castrelos como en los últimos veranos, pero después de lo de Coldplay, mejor let it be...