Dybala, un supercerdo de más de 400 kilos que es la mascota de un vecino de Oia

Monica López Torres
mónica torres OIA / LA VOZ

VIGO

cedida

«Encántalle o mar e goza das postas de sol», desvela su propietario

18 ago 2023 . Actualizado a las 00:40 h.

Hoy es fiesta nacional en toda España y en Oia, además, se celebra el cumpleaños de Dybala. No se trata del famoso jugador de fútbol argentino, sino de la mascota de una familia que se ha convertido en toda una institución, dentro y fuera del municipio, aunque debe su nombre al delantero de la Roma. «Ducias de veciños, turistas e peregrinos veñen a coñecelo», explica su dueño, Juan José Losada González. «Como estamos cerca do Camiño Portugués pola Costa, os peregrinos achéganse preguntando que animal é e algúns asústanse, pero todos queren sacarse selfis con el, porque é moi bo. Xa hai fotos de Dybala ata en Austria, enviadas polas redes sociais», confirma.

Las dudas son razonables hasta que uno se sitúa ya cerca del animal y ve sus imponentes colmillos: la mascota en cuestión es un supercerdo que hace un mes alcanzaba los 400 kilos, peso confirmado por el correspondiente informe veterinario. Desde entonces ya ha ganado alguno más.

De ello da fe Losada. Cuando era pequeño había cerdos en su casa y, en el 2020, cumplidos ya los 55, decidió que quería volver a tener uno tras hablarlo con su mujer. «Foi un capricho. Quixen ter un porquiño como mascota e agora teño un compañeiro de máis de 400 quilos de peso, que ten uns 2,15 metros de longo e case un de alto», afirma.

Hace ya tiempo que los marranos son vistos como mascotas y no exclusivamente como futuros fiambres. Paris Hilton, Elsa Pataki, Miley Cyrus y George Clooney crearon tendencia. Aunque las comparaciones pueden ser odiosas, el caso de Dybala se asemeja más al de Quinín, aclamado como el cerdo más famoso y longevo de Galicia, que falleció en el 2018, también entradito en carnes, con 14 años y más de 300 kilos. Dybala también ha conseguido, de momento, esquivar el cuchillo. A juzgar por el aprecio con el que le mima toda su familia, tampoco se descarta el indulto. «Eu pensaba matalo cando cumprira o primeiro ano, pero logo cólleslle agarimo e xa pasaron tres. Non sei se lle chegará o san Martiño», reconoce su propietario. «Chámase Dybala porque ten unha franxa branca como a camiseta da Juventus e o meu fillo, que foi quen o nomeou, adoraba a ese xogador», apunta.

Fue amor a primera vista. En una feria de Lalín en el año 2020. Desde entonces han sido inseparables. Dybala, al igual que Quinín cuando saltó a la fama, también se comportaba como un perro los primeros meses tras llegar a su nuevo hogar en Oia. «Ao principio pesaba tan só doce quilos e paseaba comigo como un can. Iamos a todas partes e encantáballe bañarse no río, fixese frío ou calor», recuerda. Pero con el correr del tiempo, el pequeñín gorrino creció más que un perro y que algunas vacas y, antes de tener que ponerle bozal para salir, porque ya imponía el animal, Juan José Losada optó por habilitarle unas instalaciones adecuadas para el compañero que ya había conquistado el cariño de toda la familia.

Dybala tiene mucho más campo de juego que el popular centrocampista. El suyo está ubicado en una privilegiada ubicación, con vistas directas al océano Atlántico, «porque lle encanta o mar e goza das postas de sol como calquera galego, porque isto é un paraíso». A falta de río, Juan José le ha habilitado «un jacuzzi», una poza de tamaño suficiente para que se reboce a sus anchas en el lodo. Se trata de una finca de mil metros cuadrados en la que el animal campa a sus anchas. También le hizo una caseta, «pero nunca a quixo porque a el o que lle gusta é estar sempre ao aire libre».

Dybala vive como un cerdo, pero muy feliz. A cuerpo de rey y superando con margen todas las directrices de la ley de bienestar animal. «Ata dorme ao raso, aínda que chova e, se fai sol, métese nunha cama de terra debaixo da figueira tras bañarse no seu jacuzzi», indica su compañero humano. De pequeño, apunta, «labraba todo co fuciño», pero ahora ya solo se ocupa de tomar el sol, dormir y refrescarse, cuando los visitantes le dan un respiro ya que además es tan afable que empieza a familiarizarse hasta con las fotografías que todos quieren sacarse con él.

Sobre su futuro inmediato aún hay dudas. De momento, hoy toca celebración. «É un porquiño de catrocentos quilos moi mimado e unha auténtica atracción», reconoce Juan José.

Dieta

Dybala hace mucho ejercicio, pero también tiene buen diente. El gorrino, que es un cruce de duroc y celta ,se pasa el día recorriendo la finca, pero además disfruta de una alimentación casera. «Come de todo. Está criado con cousas da horta porque lle encantan as verduras e o pan, é moi vexetariano», afirma José Losada. En su dieta hay «mazás, pexegos, castañas ou repolos, pero tamén lle gusta o chocolate», advierte el cuidador que, desde hace tres años pone a diario un plato de ducha ante Dybala para que escoja entre lo que haya en la finca que también cultivan frente al mar. Pese a las monumentales medidas de este ejemplar que sigue creciendo en Oia, José cree que «non ten moito touciño, é máis carne que outra cousa». Es la primera vez que cría un cerdo, aunque los hubiera en su casa familiar cuando era pequeño, pero aún no tiene claro cuál será el futuro de Dybala ni si habrá algún posible sustituto ya que su gorrino es ya estimado por la vecindad también.