La base-escolta disfruta de su primera concentración con la selección española a los 27 años de la mano de Miguel Méndez
13 feb 2023 . Actualizado a las 05:00 h.A Marta Canella (Baiona, 1995) no se le pasaba por la cabeza recibir la llamada que llegó hace unos días: la reclamaban para concentrarse por primera vez con la selección española absoluta de baloncesto. Sonó el teléfono y era Miguel Méndez, seleccionador nacional, el mismo que fue su entrenador cuando era cadete en el Celta. Debutó anotando y está pletórica.
—¿Imaginaba que podía surgirle esta oportunidad a estas alturas?
—Buf, me cogió totalmente por sorpresa. Es cierto que sabía que aparecía en una lista de seleccionables de casi 30 y solo estar en la órbita ya me había hecho ilusión, pero pensaba que se quedaba ahí. Cinco días antes de la concentración, llegó la llamada de Miguel, que no lo tenía guardado, y en cuanto se identificó, me puse muy nerviosa. Fue directo al grano: se había lesionado María Conde jugando Euroliga y querían que fuera en su lugar. Me quedé en shock y tardé en asimilarlo.
—¿Había llegado a coincidir con el seleccionador en el Celta?
—Sí. Si no recuerdo mal, era el último año que dirigía al primer equipo y estaba, además, con el júnior. Yo era cadete de primer año y me habían subido a júnior, con lo cual fue mi entrenador todo ese año. Después, ya se fue por el mundo. No ha cambiado, en el buen sentido, pese a todo el éxito que ha tenido. Sigue igual de profesional que era entonces. Conocerle me daba cierta tranquilidad al saber cómo trabaja, lo profesional que es y que dice las cosas claras y sin rodeos. Estaba preparada para eso.
—¿Cómo se sintió en el inicio de la concentración?
—Conocía a jugadoras con la que había coincidido en categorías inferiores, enfrentándonos o incluso en el 3x3. El ambiente fue cómodo desde el primer momento. Es cierto que yo iba con los nervios que siempre tengo ante este tipo de cosas por cómo soy. En ese caso, valoro mucho lo que es la selección absoluta y, aunque haya gente que ya conozco, no es cualquier cosa. Pero en cuanto nos metemos en las cuatro líneas del campo, es baloncesto, todo se olvida y es más fácil con gente tan buena.
—¿Y cuáles fueron las sensaciones en el debut?
—En la misma línea, pero versión partido. Tenía claro que tanto podía ser que jugara como que no, porque para una rookie siempre es complicado debutar y lo primero que queríamos era ganar el partido sin sorpresas. Enseguida vi que Miguel iba rotando y su idea era jugar con todas, siempre que estuviéramos al nivel. Salté a la pista cuando me tocó, intenté que fuera con toda mi intención para ayudar a los objetivos y creo que por ese lado y por el aspecto del trabajo y la intensidad, todo salió bien. Me pude mantener más minutos de los que esperaba para un debut y salí contenta y satisfecha, primero con la victoria, y luego, con lo que pude aportar.
—¿Se había llegado a ver cerca de la absoluta en algún otro momento de su carrera?
—Sinceramente, no. En su momento, ir a la sub-20 ya me sorprendió mucho, pero al final se reduce a gente de tu generación o un año menos y se acotan mucho las posibilidades. Pensar en la absoluta se me hacía muy lejano y, aunque evidentemente es un sueño, casi ni lo soñaba.
—Ahora sí soñará co volver.
—Una vez que es posible y sí que quieres luchar por tu puesto, pero soy consciente de la dificultad de conseguirlo. Por supuesto que estoy trabajando pensando en hacerlo lo mejor posible para ponérselo lo más difícil que se pueda (al seleccionador).
—¿Le ha llegado este premio en el mejor momento de su carrera?
—Me atrevería a decir que sí. Desde luego, es cuando más estoy disfrutando y con mi mayor punto de madurez hasta el momento, aunque ojalá pueda decir en unos años que es entonces. Pero es cuando mejores cosas me han estado pasando y hay que ser conscientes de que todo esto, como viene, se va, y seguir trabajando. Tanto estás arriba como abajo, el deporte es así y ahora, que es un momento bueno, tengo que disfrutar y estar preparada para cuando no lo sea.
—¿Cómo está de la lesión crónica que le obliga jugar con dolor?
—Gracias a conocerme a mí misma y a haber pasado por manos de muchos fisios y preparadores físicos, sabes lo que te va mejor y la verdad es que estoy muy bien. Al final, cuanto mayor te haces, todo el mundo tiene sus patologías y a mí me ha tocado esto.
—¿Qué le ha dado el 3x3 (modalidad en la que es internacional hace años)?
—Ha sido un soplo de aire fresco. Me ha dado muchas vivencias y sin él, quizás no hubiera mejorado lo suficiente como para estar aquí. Me ha hecho estar mejor preparada a todos los niveles: físico, mental, táctico, de juego... Al ser tan dinámico, tienes que encontrar soluciones muy rápidas que te llevas para el 5x5..