Una charca para proteger al «pantasma da Groba»

Monica Torres
mónica torres BAIONA / LA VOZ

VIGO

Un proyecto busca conservar el sapo de espuelas de la extinción

30 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La Asociación Herpetológica Española (AHE) proyecta la creación de una charca para sapos de espuelas en la Serra da Groba. Realmente, cualquier animal podrá beber en este espacio, pero el objetivo con el que se pone en marcha la iniciativa es salvaguardar una de las pocas poblaciones gallegas en las que habita este anfibio. «Está incluida en el catálogo gallego de especies amenazadas con la categoría de vulnerable, pero debería declararse en peligro de extinción», advierte el herpetólogo César Ayres. Su proyecto es uno de los dos gallegos que han conseguido el respaldo económico de Caixabank, en el marco de su programa para la mejora del patrimonio cultural y ahora solicitarán a la Xunta la preceptiva licencia para la construcción de la balsa.

«El cambio climático provoca sequías hasta en otoño o invierno. La intención es crear una zona de seguridad, que es una charca a unos 50 metros de las que utilizaban habitualmente, pero más protegida», apunta Ayres.

Se hará en A Groba, uno de los tres enclaves de la provincia en los que la entidad ha identificado una población suficiente de la especie, porque es la que se considera más numerosa a día de hoy, ya llevan tiempo trabajando en la zona y también han llegado a un acuerdo con la comunidad de montes de Belesar. «Será una charca permanente de unos 10 metros de largo y no más de 1,20 de profundidad en su punto más hondo, que servirá también para que las vacas, las bestas y los garranos del monte puedan beber libremente», indica César Ayres.

La asociación se refiere del sapo, cuyo nombre científico es Pelobates cultripes, como A pantasma da Groba, «por su dificultad para verlo». Es bastante desconocido y no solo porque mermen las poblaciones si no porque, durante el día, se oculta bajo tierra excavando con el espolón que tiene en las patas traseras. «Hacen como una madriguera y solo salen para comer o reproducirse», indica Ayres. Como curiosidad, apunta que «cantan como una gallina».

Tanto la Asociación Herpetológica como otros colectivos naturalistas o el Instituto de Estudos Miñoranos, expresaron en reiteradas ocasiones su preocupación por la especie ante el parque eólico proyectado en A Serra y que la Xunta ha rechazado por su impacto ambiental. «El parque habría supuesto su desaparición, pero siempre hay amenazas y por eso es fundamental la protección», advierte Ayres.

Se espera que esta especie actúe además como paraguas para favorecer la conservación del ecosistema. El valioso hábitat incluye otras especies amenazadas como una de las pocas poblaciones de la provincia de escáncer ibérico (Chalcides bedriagai) , endemismos gallegos como la píntega rabilonga (Chioglossa lusitanica) la rana de San Antón (Hyla molleri) o la rana patilarga (Rana ibérica).

La asociación prevé crear la charca a finales de invierno o principios de la primavera, «para que se llene con agua suficiente». «Nuestra idea es evitar la maquinaria pesada y que la intervención sea manual, a poder ser, con voluntarios para crear conciencia medioambiental», avanza César Ayres. Los otros dos enclaves no tienen muchas posibilidades. «Uno está en la Plisan por lo que tiene un futuro bastante negro y la de A Lanzada es limitada», indica.

La CEMMA diseña una plan específico para la«toniña»

Solo dos proyectos gallegos han conseguido el respaldo del programa de CaixaBank para la mejora del patrimonio natural, Ambos tienen vinculación directa con O Val Miñor ya que la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños está al frente del proyecto de conservación de la marsopa, conocida en Galicia como toniña. La entidad consiguió que se declarase la Phocoena phocoena en peligro de extinción hace dos años tras una investigación con mucho trabajo de campo durante las tres décadas anteriores