El programa VioGén almacena en sus bases de datos todos los expedientes de las víctimas de malos tratos de España y está conectado con las penitenciarías y todas las comisarías y jefaturas locales. Si un maltratador sale de prisión por un permiso, la máquina lanza una alerta y eleva el riesgo de la víctima. Si esta se muda a otra ciudad, lo comunica a la policía. En Vigo, actualmente, este sistema de inteligencia artificial tiene cuatro casos activos de riesgo alto, pero de un día a otro varía porque los agentes protectores de la EVAP de la Policía Local y de la UFAM de la Policía Nacional actualizan constantemente los informes sobre la situación de las víctimas y contestan al cuestionario que les envía el sistema gestor informático. A veces, cada quincena o mes, salta una alerta por riesgo extremo, que obliga a enviar un coche patrulla a la puerta de la víctima.
Como otros programas de inteligencia artificial, VioGen funciona como una caja negra (black box) porque nadie sabe cómo se elaboró la receta o el algoritmo ni cómo este deduce sus conclusiones. «El sistema hace una puntación teórica pero está bastante afinado, puedes no estar totalmente de acuerdo pero coincide bastante. No sabes qué criterios usa, es una fórmula secreta que se basa en un cuestionario y en las preguntas que hace al agente protector», dicen fuentes policiales.