El icónico edificio de 17 millones de euros afecta a 56 viviendas de Alcalde Portanet
24 ago 2021 . Actualizado a las 03:08 h.El World Car Center, el icono de la automoción viguesa tenía que estar terminado este año pero ni siquiera ha empezado aún y los dueños de 56 pisos que van a resultar afectados no saben nada del proyecto, solo que lo que les han contado no les gusta. El complejo costará 17 millones de euros y fue objeto de un concurso restringido de arquitectura al que se invitó a participar los mejores estudios de España. Hubo 69 candidatos de los que quedaron finalistas catorce. El concurso se convocó en el año 2018, pero no se falló hasta junio del 2019. Dos años después el edificio no se ha iniciado aún, en parte por culpa de la pandemia. La intención es que comience este año, aunque es probable que no se inicie hasta el 2022. Primero habrá que llegar a un acuerdo con los afectados y ubicar el edificio de manera que se respeten los márgenes del río Lagares y las servidumbres legales pertinentes que ya no se respetan en los edificios existentes en la actualidad y que fueron construidos hace muchas décadas.
El estudio de arquitectura Vaíllo e Irigaray de Pamplona ganó el concurso convocado por el consorcio de Zona Franca. Se trata de actuar en la esquina de la calle Valle Miñor con Alcalde Portanet. Su propuesta es un edificio de acero y cristal que envuelve en dos inmuebles existentes, los números 38 y el 36 cuyos inquilinos no han sido consultados al respecto. «Solo vinieron una vez por aquí», cuenta Julio Rivada, uno de los propietarios de las viviendas afectadas. Rivada asegura que «solo hubo una toma de contacto y cree que el proyecto no se va a realizar finalmente. Es todo mentira», sostiene.
Roberto Martínez, oto inquilino, señala que «los vecinos nos oponemos a que se supriman las terrazas que dan al Lagares».
Según los arquitectos, el World Car Center tendrá siete alturas sobre rasante y dos sótanos. Estaba previsto que el edificio empezara a construirse en el primer trimestre del 2020 y se acabase en este el 2021. El proyecto costaba inicialmente 14 millones de euros. Luego en los presupuestos del Estado se elevó el coste a 17 millones. El centro contará con 14.000 metros cuadrados. Albergará un vestíbulo para demostraciones con pantallas gigantes y la universidad corporativa de CEAGA (el clúster de la automoción). También acogerá la High Tech Auto, que será la primera incubadora de alta tecnología de Galicia de fomento de la innovación y transferencia de la tecnología a micropymes de la automoción, financiada al 80% con fondos FEDER. Asimismo la aceleradora de start-ups de la automoción, la Business Factory Auto (BFA) se trasladará a Balaídos desde Porto do Molle para tener espacios adecuados a sus dos niveles para aceleración y consolidación de empresas emergentes. Además, habrá 1.500 metros de oficinas y laboratorios para instalaciones del CTAG, y un nuevo laboratorio para prototipos o Fab Lab y una auténtica smart-factory donde las empresas podrán comprobar sus procesos a escala real; una sala de gestión y una cafetería-restaurante.
Los arquitectos explican que base para el diseño del nuevo edificio es la flexibilidad con plantas bien comunicadas, diáfanas, con iluminación perimetral para poder acoger cualquier tipo de programa, con gran facilidad para adaptar y adoptar la incorporación de las nuevas tecnologías. En el complejo habrá dos núcleos de circulación vertical adosados a las medianeras del edificio de viviendas existente. El problema es que en una de esta medianeras que da al solar vacío propiedad de Zona Franca, hay tragaluces de las viviendas y los vecinos no quieren que estos se cieguen.
Integración urbana
La fachada del proyecto retoma la geometría dentada, análoga a edificaciones industriales, para adecuarse a la iconografía y a la escala de los edificios colindantes. Los diseñadores dicen que «se pretende que la silueta del World Car Center sea capaz de integrarse en el entorno, solucionando las diferentes geometrías y espacios urbanos del espacio colindante, respondiendo a las diferentes escalas y confeccionando una imagen icónica de la institución, que ayude a relacionar la actividad con la forma del propio edificio.
Como consecuencia de ello, se propone un edificio con una marcada geometría, pero unitaria, confeccionada a modo de fachada-celosía estructural que genera tanto la envolvente como la estructura, capaz de resolver los vuelos estructurales».
La fachada de los números 40 y 38 de Portanet, de viviendas habitadas se transformaría para incorporarse a la nueva edificación del World Car Center. Se superpondría una estructura de acero similar a la del resto del edificio pero con una profundidad menor, consiguiendo unas terrazas continuas en la totalidad de las viviendas (que ya actualmente disponen de terrazas y algunas de ellas, las situadas encima de las entreplantas son muy grandes). Las barandillas serían de vidrio transparente y se adosaría una nueva piel de vidrio por delante de la fachada actual, consiguiendo una galería acristalada, muy propia de la arquitectura gallega. Los autores dicen que con todo ello se consigue dotar a la totalidad de las viviendas de mayores terrazas; también se aportan nuevas galerías acristaladas, lo que aumentará el calor de los pisos.