Echan a 15 okupas del Barrio do Cura

Agentes de la Policía Nacional cortaron ayer el tráfico en la calle Llorente y desalojaron con una orden judicial a lo moradores del inmueble del número 14, que se vieron fuera y sin saber a dónde ir


Vigo / la voz

Los últimos okupas del Barrio do Cura ya están en la calle. Agentes de la Policía Nacional los forzaron a marcharse ayer al mediodía del edificio del número 14 de la calle Llorente. Una decena de policías cortó durante más de dos horas el tráfico en esta avenida que une Torrecedeira con Pi y Margall. Llegaron con una orden judicial tras haberse agotado todos los plazos y obligaron a los moradores a desalojar el inmueble, cosa que hicieron pacíficamente.

Los okupas, que eran unos 15, solo pudieron subir después de uno en uno para recoger sus pertenencias. Algunos bajaban con maletas, con perros, o con un edredón para protegerse del frío por la noche. Una mujer tuvo que ser trasladada en ambulancia debido a su mal estado de salud. Los policías tuvieron que ayudar a dos okupas con movilidad reducida. Se desplazaban con muletas y no podían transportar sus bolsas.

Todos expresaban su malestar por tener que abandonar el edificio que les dio cobijo durante los últimos años. Hubo algún careo con la policía y gritos de impotencia, mientras algunos curiosos contemplaban el desalojo forzoso.

Estas personas se tuvieron que marchar sin tener ninguna otra alternativa habitacional. Se quedaron en la calle con todas sus pertenencias y sin saber a ciencia cierta dónde iban a pasar la noche. Algunos cobran una pensión no contributiva y tendrán que buscarse una pensión donde poder ir a dormir. Otro tendrán sitio en los albergues de la ciudad. El alcalde, Abel Caballero, informó de que estos días de verano hay muchas plazas vacantes en el de la calle Marqués de Valterra y en el concertado de los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Teis.

Quejas

Algunos se quejaban de no haber sido avisados previamente. «Podían habernos avisado para poder recoger nuestra ropa. Ahora tenemos que buscarnos la vida, aunque sea debajo de un puente», comentaba Miguel Ángel Estévez, que tiene una minusvalía en las piernas. «Dijeron que hoy mismo teníamos que irnos al momento. No nos han dado ninguna alternativa», comentaba otro sintecho. Al lugar acudió la diputada de En Marea, Paula Quinteiro, y la concejala de Marea de Vigo, Olaia Méndez. Quinteiro pidió explicaciones al alcalde de por qué no buscó alternativas para las personas que se quedaron en la calle sin ningún sitio a donde ir. Olaia Méndez insistió en que «o goberno municipal non está nas necesidades máis urxentes dos vigueses». Criticó que se entregue «un espacio a intereses privados e non respondendo a necesidades de vigueses que deberían ser de primeira». Una vez que ya no quedó nadie en el edificio, los obreros entraron para comenzar el derribo.

El Concello presiona a un matrimonio para que se vaya de una vivienda municipal de la calle Santa Marta

«Esto es un acoso puro y duro, no nos dejan descansar, pero soluciones ninguna», se quejaba ayer Gabriela Chapela, que vive con su pareja en el número 24 de la calle Santa Marta. Lamentaba que a las cuatro de la mañana la Policía Local les tocaba a la puerta para elaborar un informe y que regresaron cuatro horas después.

La vivienda cuenta con una licencia de derribo dentro del proyecto de construcción de una urbanización en el Barrio do Cura. Pero la pareja se niega a marcharse si no les ofrecen un lugar donde vivir, dado que con una pensión no contributiva de 430 euros no pueden acceder a ningún contrato de alquiler.

El Ayuntamiento ha iniciado ya un procedimiento urgente de ejecución forzosa de la orden de desalojo. Se ampara en el «perigo inminente das personas que ocupan o inmueble municipal sen título habilitante, por canto dita edificación se atopa en situación de inestabilidade inseguridade e perigo». Este mes les dieron un plazo de cinco días para marcharse del lugar, que ya se han cumplido. El Concello se compromete en el expediente a ubicarlos con carácter provisional durante un plazo máximo de cinco días siguientes al desalojo.

La concejala de Servicios Sociales, Yolanda Aguiar, declaró que en las sucesivas entrevistas que han mantenido con las trabajadoras sociales se les informó de las ayudas del Concello y de la Xunta que tienen a su alcance. El Concello les ha ofrecido una ayuda de alquiler durante el tiempo que tarden en tramitar otro tipo de ayudas de la Xunta. Tienen cita el 31 de julio y esperan que traigan ya una alternativa de alquiler «para que podamos poner en marcha las ayudas de emergencia previstas para estos casos», manifestó Yolanda Aguiar. Al mismo tiempo, recordó que la administración competente en materia de vivienda es la Xunta. El Concello no es competente, pero pone en marcha programas complementarios.

Concentración

Miembros de la Federación Vecinal Eduardo Chao y del colectivo Os Ninguéns se concentraron ayer delante de la casa para mostrar su solidaridad con la pareja. El portavoz de Os Ninguéns, Antón Bouzas, manifestó que han pedido hasta la saciedad que cuando vaya a haber desalojos se avise con tiempo a los afectados y se les busque una solución habitacional, algo que «non se está facendo». Consideró intolerable que la Policía Local se presente de madrugada en la vivienda.

La presidenta vecinal, María Pérez, leyó un comunicado lamentando que la intervención municipal en el barrio do Cura se hizo con una «urxencia inxustificada atropellando os dereitos das persoas sen teito».

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