El equipo de O Rosal termina el año como líder de Estatal y apunta al play-off
22 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El Novás ha cerrado el 2017 en lo más alto de la tabla de Primera Estatal de balonmano, habiendo presentado su candidatura firme al play-off -marcado abiertamente como su objetivo para este curso- y con solo tres derrotas en el año natural que llega a su fin. Uno de los artífices del momento dulce del que disfrutan es su técnico, el exjugador de balonmano Isma Martínez, que hace poco más de un año dejó el Porriño, donde ejercía de segundo entrenador, para coger un tren que no podía dejar escapar.
Se veía preparado y no dudó. Sin embargo, recuerda, «el inicio fue catastrófico». Dos derrotas seguidas que no auguraban un futuro precisamente alentador. «Sabíamos que no iba a ser fácil porque los cambios nunca lo son. Había que encajar cosas y poco a poco lo fuimos haciendo», recuerda. Por el camino perdieron las opciones de acabar la pasada campaña en puestos de promoción, pero aquellos meses les sirvieron para poner los cimientos de un proyecto sólido que esta temporada sí está dando sus frutos. «Acabamos muy bien, ganando casi todos los partidos desde enero hasta el final», recalca.
Pese a haber cogido las riendas a mitad de temporada, el verano no fue tiempo de revolución en la plantilla. Al contrario, Ismael prefirió mantener lo bueno que tenían, porque destaca que era mucho. «En un sitio como este, el hueso duro es la gente de casa. Igual se le da menos valor por ahí fuera, pero los que estamos dentro sabemos que son los que llevan tirando del carro mucho tiempo y están a un nivel altísimo».
Entre esa gente de la casa hay muchos veteranos, algunos de los cuales incluso superan en edad a Ismael (34). Deportistas con los que había compartido vestuario o a los que se había enfrentado y que conoce de siempre. «No se hace raro porque los roles están definidos y la gente es muy respetuosa. No es ningún problema, sino todo lo contrario», asegura el preparador.
En la plantilla hay varios treintañeros, pero el grueso tienen entre 23 y 28 años. «Hay gente que dice que el plantel es joven y otros que es veterano. Yo digo que están en la mejor edad para rendir», defiende. Además, celebra que a lo que tenía le han sumado justo lo que necesitaban para apuntalar su proyecto. «Los cambios fueron motivados por temas muy concretos personales. Sigue todo el núcleo de gente de la casa que aporta mucho e integra a los que van viniendo», apunta.
Sin pensar en el ascenso
El Novás está inmerso en una racha de siete triunfos consecutivos y saca tres puntos al segundo, el Lalín, el único equipo que ha sido capaz de vencerles esta temporada. Parecen números de play-off e incluso de pensar en que el ascenso no es ninguna utopía, pero Martínez prefiere la cautela. «Quien conoce la liga sabe que hay que pensar en intentar sacar uno de los puestos que dan acceso al play-off y luego ya se verá. Es una competición muy compleja».
Recuerda el técnico que hay circunstancias como lesiones que se pueden cruzar en su camino, aparte de una gran igualdad entre los equipos. «Nunca sabes lo que puede pasar, por eso hay que pensar semana a semana», insiste. Consciente de que en los últimos años el Novás disputó sin éxito varios play-off, no oculta que el club y la afición tienen una espina clavada. «Si se llega a la fase, ojalá podamos dar un paso más, pero es un puente que cruzaremos si llega ese momento. No queremos meternos más presión de la que nos corresponde», indica.
Ahora los esfuerzos están enfocados en seguir arriba sabiendo que rivales como Lalín, Xiria, Octavio y Chapela no se lo van a poner fácil. «La clasificación no engaña. Creo que la pelea va a estar entre los que estamos ahora en cabeza», indica. Ellos tratarán de seguir aplicando en el 2018 el que Martínez considera el secreto del éxito: «Un grupo humano espectacular, que entrena muy bien día a día y que tiene un objetivo común», describe. En el 2017 les ha funcionado con creces.