Rande

Jorge Lamas Dono
Jorge Lamas EL ÁTICO

VIGO

08 nov 2016 . Actualizado a las 09:36 h.

La ampliación del puente de Rande planteaba un problema relacionado con la conservación del patrimonio histórico. Las obras de cimentación de las nuevas partes del puente amenazaban con llevarse por delante las ruinas de la fortaleza desde donde los soldados españoles defendieron la zona del ataque de una armada anglo-holandesa, durante la Guerra de Sucesión al trono de España.

El temor venía dado por la experiencia. Cuando se construyó el puente nadie tuvo piedad del castillo y le clavaron encima dos pilares. Ahora, no son los mismos tiempos. Los vecinos de Rande, que están volcados en la recuperación de su historia y su patrimonio, plantaron cara y lograron hacerse oír.

De momento, Audasa cumplió. El castillo está siendo respetado. Incluso se amplió el estudio arqueológico de la zona, aunque la Consellería de Cultura no quiera hacer públicas las conclusiones del mismo.

Ahora, el siguiente paso en esta batalla es lograr que la concesionaria de la autopista ayude a poner en valor este último vestigio de la batalla de Rande, para complementar las visitas a las instalaciones del centro de interpretación que se levanta en donde estuvo la Fábrica del Alemán. Hace tiempo que se lo prometió a los vecinos.

Hasta que los vecinos de Rande no emprendieron la batalla por la recuperación de su pasado, nadie fue capaz de poner en valor todo el imaginario nacido de la batalla de 1702 y divulgado por todo el mundo a través de la literatura de Julio Verne. Aquel famoso tesoro era, en realidad, rentabilizar turísticamente estas fantásticas historias.