Porriño y Guardés retoman la liga con ambición e ilusión tras un largo parón
06 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Las ansias por volver a competir y por resarcirse de las derrotas encajadas en la última jornada previa al parón en División de Honor son el denominador común que guía a Porriño y Guardés en su regreso a las pistas. Las de Abel Estévez afrontan un partido que el preparador considera de su liga en casa del Alcobendas, mientras que el conjunto que dirige Manu Etayo no quiere confiarse ante un en teoría asequible Zarautz. Los partidos de este fin de semana son el primer paso hacia el objetivo, también común, de «quedar lo más arriba posible».
«Estamos con muchas ganas de comenzar esta segunda fase de la liga, porque al haber un parón tan grande tienes que planificarlo prácticamente como una segunda pretemporada», analiza Etayo. En su caso, descansaron una semana tras el último partido, el pasado noviembre, y luego ya de manera puntual en los días más señalados de las fiestas. «Se hace largo y raro para todos: jugadoras, entrenadores e incluso aficionados, que ahora tienen que reengancharse», dice. En todo caso, la pausa ha tocado a su fin y lo afrontan «con mucha ilusión».
Las buenas sensaciones son compartidas por un Porriño que ha trabajado muy bien durante los últimos días y que ha disputado varios amistosos para mantener el ritmo durante este paréntesis en División de Honor. «El sábado estuvimos en Redondela jugando contra el SAR y el Chapela y también participamos en un torneo en Portugal. Le ha venido especialmente bien a la cantera, en concreto a Nuria Martínez, que había estado lesionada, y a Gemma», subraya Estévez.
Los refuerzos que pueda tener el Porriño en este nuevo tramo de la liga van a venir precisamente de su base. Sin olvidar al que considera su «mejor fichaje». «Nekane (Terés) estará lista calculamos que en un mes y que se puedan cumplir esos plazos para nosotros es la mejor noticia». Algo parecido le sucede a Etayo con otro nombre propio que está convencido de que será fundamental en lo sucesivo. «Estela Doiro está entrenando ya con normalidad e igual para este partido aún no puede estar, pero para el próximo contamos con ella», comenta en referencia a otra jugadora que viene de sufrir una lesión. Además, tienen a cuatro angoleñas trabajando con ellos.
En el caso de las guardesas, este primer partido del año será en casa, algo que Etayo valora muy positivamente. «Es un aspecto importante, porque es volver a empezar otra vez y tener que afrontar un viaje te crea más dudas de cómo vas a responder», comenta. En cuanto a su condición de favoritos por enfrentarse al penúltimo clasificado de la tabla, el Zarautz, recuerda que el rival vendrá «sin nada que perder» y que eso le puede hacer más peligroso.
El que sí tiene que viajar es el Porriño, hasta Alcobendas en un partido que su entrenador espera «muy igualado». Y también habla del «hándicap» del viaje. «Va a ser un encuentro disputado ante un equipo que combina jugadoras jóvenes con gran proyección y otras con experiencia. Ganar confirmaría que podemos estar entre el cuarto y el octavo puesto», comenta. Esa es la meta que se marca sabiendo que su techo «está en el cuarto o en el quinto puesto tanto históricamente como por plantilla». Esa quinta posición es la que ocupan actualmente. «Lograrlo pasa por sorprender en nuestra casa a alguno de los grandes, pues ya hemos jugado fuera contra todos».
El Guardés, por su parte, se fija como objetivo «mejorar la temporada anterior y pelear arriba», sin querer concretar más al respecto. Tampoco se olvida ninguno de los dos de la Copa de la Reina, que se celebrará en Porriño. «Trabajaremos con mucha ilusión para hacerlo lo mejor posible. El grupo me transmite una gran ilusión por que lo podamos vivir aquí», comenta Estévez. Las de Etayo jugarán una fase previa: «Si nos clasificamos será un placer poder jugar la fase final en Porriño».