La final en color tendrá que esperar

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

VIGO

La decepción se apoderó de los juveniles del Celta a la conclusión. Seis años después se vuelven a quedar a las puertas.
La decepción se apoderó de los juveniles del Celta a la conclusión. Seis años después se vuelven a quedar a las puertas. XOÁN CARLOS GIL

La falta de acierto en los momentos decisivos privó al Celta juvenil de la remontada ante el Rayo

22 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La primera final en color para el Celta juvenil tendrá que esperar. Cincuenta años después estuvo cerca de emular a la generación de 1965, pero le faltó acierto en los momentos decisivos del partido, cuando tenía inclinado el encuentro y la eliminatoria ante un Rayo Vallecano que supo esperar su momento para citarse con el Real Madrid en la final del próximo sábado en Ceuta.

El Celta pudo hacer añicos el 3-1 adverso de la ida en el primer tiempo. Tras superar los nervios iniciales, el equipo de David de Dios creó tres ocasiones clarísimas para adelantarse en el marcador. La primera, una asistencia de Yelko -que bajó a recibir al centro del campo para armar todo el juego- para Julio a la que el burelés no llegó, la segunda tras un robo del 10 celeste que se encontró con el guardameta rival tapando portería y la tercera, con los mismos protagonistas, con Julio Delgado no llegando por pelos a otro servicio impecable.

Sin embargo, el Celta encontró el premio a su insistencia en una jugada casi accidental en la antesala del descanso. De nuevo una jugada por la derecha terminó en el corazón del área y un leve movimiento de Rocha le permitió engañar al portero y marcar. El 1-0 con todo el segundo tiempo por delante alimentaba la esperanza, especialmente viendo la buena salida de los celestes, que a las primeras de cambio ya tuvieron el segundo en sus botas. Pero el disparo de Adrián Rodríguez se fue fuera por un palmo tras una excelente contra y Yelko se llenó en exceso de balón tras un error del portero vallecano que dejó descubierta su guarida. Incluso Fajardo, que se atrevió al disparo, puso a prueba a Javi Ruiz.