El Concello da vía libre para reformar el Jonathan de Samil

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

En octubre pasado empezó el vaciado del local a la espera de licencia para rehabilitarlo.
En octubre pasado empezó el vaciado del local a la espera de licencia para rehabilitarlo. m. moralejo< / span>

La empresa que se hizo con la polémica concesión invertirá 1,5 millones de euros en transformar la cafetería de Samil

03 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Cinco meses después de la adjudicación a la empresa Urogallo, la junta de gobierno local acaba de aprobar el proyecto de reforma de la cafetería Jonathan, en Samil, con la finalidad de que esté concluida el próximo verano. Conforme a su propuesta, la explotará durante 25 años a fin de recuperar la inversión de casi 1,5 millones que va a llevar a cabo.

El Concello finaliza así el proceso iniciado hace un año cuando decidió mantener este local de restauración y ocio en la principal playa viguesa mientras derribaba As Dornas, en el mismo paseo, una vez finalizada la concesión. Este hecho provocó una enorme polvareda política y social ya que retrasará muchos años el previsto retranqueo del paseo marítimo, una medida prevista en el vigente Plan Xeral de Ordenación Municipal y que para ejecutarse precisa eliminar los servicios allí existentes.

Tras eliminar As Dornas, de haberse mantenido la misma política con el Jonathan solo quedarían a pie de playa las cafeterías Camaleón (su concesión acaba en el 2019) y San Remo (2025). Obviamente, de querer negociar un acortamiento sería mucho más sencillo y barato cuantos menos servicios sea preciso retirar y menos tiempo les quede.

El Jonathan dispone de la concesión para explotar la nueva cafetería hasta el 2039, lo que dificultará la recuperación de un arenal gravemente afectado por el paseo marítimo y que cada año pierde espacio de arena, según los técnicos.

Aparte de los citados, el Concello recuperará el año próximo el hotel Samil, igualmente una concesión levantada en terreno municipal y cuyo destino deberá decidir la próxima corporación.

La pervivencia del Jonathan fue rechazada sin ambages por el BNG y también mostró su desacuerdo el grupo popular, que reclamó una negociación para poder llevar a cabo el retranqueo del paseo conforme a las previsiones urbanísticas. Grupos ecologistas y partidos sin representación municipal se manifestaron igualmente en contra.

Por su parte, el alcalde defendió el proyecto con el argumento de que los usuarios de Samil necesitan servicios y que el proyecto iba a integrarse en el entorno. Para ello el Concello eligió una propuesta con amplias cristaleras para que obstaculice lo menos posible la visión la de la ría y de las islas. Utiliza también madera y plantas para que no destaque en el conjunto del paseo.