Cabral blindará su asamblea para decidir sobre el macrocentro comercial y de ocio
VIGO
Tras el boicot ecologista, los comuneros deciden reforzar la seguridad
23 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La comunidad de montes de Cabral no está dispuesta a que se repita lo ocurrido el domingo, cuando un grupo de personas ajenas a la entidad boicoteó la asamblea en la que se iba a decidir el apoyo o rechazo al proyecto de Porto Cabral. Se trata de un macrocentro comercial y de ocio que precisa 500.000 metros cuadrados de terreno (la mayoría comunal) y que prevé una inversión directa de 500 millones de euros. Los vecinos debían decidir si aceptaban el precio de la expropiación negociado por su directiva con la promotora Eurofund.
Ante la imposibilidad de celebrar con normalidad la asamblea, la reunión se levantó. Pero la junta directiva ha decidido convocar una nueva cita lo antes posible, previsiblemente en el mes de mayo, y blindarla para que no pueda entrar nadie que no sea socio. El domingo disponían de un servicio de seguridad integrado por cinco personas (dos vigilantes y tres auxiliares), un dispositivo que en la próxima asamblea será superior y «suficiente para que los comuneros puedan debatir y votar con libertad», explica Luis Rodríguez, presidente del colectivo.
El domingo se estima que fueron una 50 personas las que reventaron la asamblea, «en su mayoría de fuera de la parroquia y convocadas por una decena de comuneros». Una cifra pequeña comparada con los alrededor de 500 asistentes, pero suficientes para impedir su celebración con gritos y silbidos.
«No puedo permitir que los comuneros sean agredidos y avasalladas y estudiaremos todas las medidas a nuestro alcance para que la situación no se repita», advierte el responsable de la entidad. «Habrá medidas de seguridad para garantizar la libre participación, y que se pueda realizar de manera tranquila y sosegada».
En lo que no existe dudas es que el lugar será el mismo, el Ifevi. Y, si se celebra sin problemas, ese día se desvelará el importe que Eurofund está dispuesto a pagar por los terrenos y si los comuneros avalan el megaproyecto.