Los bancos del tiempo ya no intercambian solo fontanería por clases de inglés. Ahora se incorporan productos del campo y usos saludables
17 mar 2013 . Actualizado a las 20:13 h.Cada primer jueves de mes el centro cultural de Valadares se convierte en una especie de mercado tradicional en el que no faltan aves, tomates, lechugas, fruta, legumbres, huevos y toda una serie de productos de temporada. No se trata ni mucho menos de una plaza de abastos ni de un negocio de compraventa, sino del día destinado a los trueques por el banco del tiempo. También se pueden conseguir electrodomésticos, muebles, herramientas y artilugios de lo más variados.
La última novedad ha llegado en forma de estiércol. A una de las usuarias que tiene caballos le quitan los excrementos de las manos para abonar las fincas. Los productos de la huerta han pasado a ser también muy demandados, igual que todo lo que huela a casero.
Una vecina que no quería deshacerse de un violín optó por cedérselo a otros usuarios durante unas horas. Otra deja su terreno para que cuatro o cinco ciudadanos que residen en un piso lo puedan explotar y poner en valor.
Ropa, libros, lámparas, muebles, cuberterías, zapatillas deportivas, los objetos más insospechados y de todo se pueden encontrar en el banco del tiempo. En parroquias como Coruxo también se ha llegado a intercambiar vino. Y todo sin soltar un euro. En este caso el único que manda es el tiempo.
Éxito
Entre los servicios que tienen más éxito figuran los relacionados con temas de la salud y en especial los masajes.
Otro de los más curiosos es la solicitud de personas que se presten a escuchar, cada vez más en alza. Las salidas para hacer senderismo y prácticas fotográficas ganan día a día adeptos, igual que los cursos de cocina vegetariana.
Lo que todavía no se ha prestado al trueque son las medicinas que no requieren receta, pero, según los voluntarios del banco del tiempo, todo se andará, tal como están las cosas. De hecho, en alguno de los bancos ya han hecho pinitos con productos de parafarmacia.
Para conseguir servicios, los usuarios de Valadares no tienen más que escribir un anuncio a través del correo electrónico y es respondido de inmediato por alguno de los socios o a través de voluntarios.