El Juzgado de Ponteareas procesa a los tres atracadores del banco de A Cañiza donde perdió la vida uno de los agentes que les hizo frente
21 nov 2012 . Actualizado a las 07:03 h.El caso de los atracadores de la entidad bancaria de A Cañiza en el que acabó muriendo un Guardia Civil que les hizo frente por disparos con un arma de fuego está próximo a juicio. El Juzgado de Instrucción número 3 de Ponteareas ha dictado un auto de procesamiento contra los tres miembros de la banda, que permanecen en prisión preventiva desde que sucedieron los hechos en agosto de 2010.
El juez ha decretado que José Vilar Casal «Pepiño», José Ángel Martíns Mendoza «Peque» y Fernando Condines Portela «Nando» continúen en prisión hasta que no haya una sentencia y les ha impuesto el pago de una fianza de 361.350 euros.
El relato de los hechos inserto en el auto apunta a José Vilar Casal como autor material de los disparos que causaron la muerte del agente Miguel Jorge Piñeiro Lorenzo e hirieron a un cabo. Pero también extiende el procesamiento por los delitos cometidos a sus otros dos cómplices. Los tres están imputados por homicidio consumado en concurso con un delito de atentado a agente de la autoridad, un delito de homicidio en grado de tentativa, un delito de robo con violencia e intimidación en grado de tentativa y otro de tenencia ilícita de armas.
El relato de los hechos concluye que los tres planificaron el atraco a la sucursal de Caixa Galicia de A Cañiza el 17 de agosto del año 2010.
Tras haber practicado un butrón desde un local contiguo, su objetivo era esperar dentro de la oficina a la llegada de los empleados para llevarse el dinero de la caja de caudales a punta de pistola. Pero la alarma alertó a la Guardia Civil del puesto de Tui, que dio aviso a los agentes de A Cañiza.
Los dos guardias civiles se presentaron en la oficina bancaria. En su interior se encontraban José Vilar Casal y José Ángel Martíns Mendoza, mientras que Fernando Condines esperaba fuera en un vehículo y se dio a la fuga al ver llegar a los agentes. José Vilar Casal hizo frente a los agentes y apuntó a la cabeza a uno de ellos, mientras que José Ángel Martíns se escapó corriendo. El cabo de la Guardia Civil intentó reducir al atracador y durante el forcejeo el delincuente efectuó varios disparos. Uno de ellos alcanzó al cabo en un hombro, mientras que el otro acabó con la vida de Miguel Jorge Piñeiro. «!He matado al otro guardia!», exclamó al ver al agente ensangrentado.
A pesar de estar herido, el cabo consiguió reducir y detener a José Vilar, que logró escapar cuando fue introducido en el vehículo oficial, pero nuevamente interceptado cuando intentó huir en otro coche, porque estaba esposado. «El Peque» fue apresado en el monte aquella tarde, mientras que «Nando», el conductor, cayó días después.