Cada vez que hay un partido importante sustraen el cable de telefonía
07 oct 2012 . Actualizado a las 07:02 h.Todos los vecinos de Baredo, les guste o no el fútbol, están pendientes del encuentro que esta tarde enfrentará a las escuadras del Madrid y del Barça. La tensión es máxima y no por rivalidades entre los seguidores de los equipos. Cada vez que los jugadores saltan al campo les asaltan a ellos su tendido de telefonía.
Esta circunstancia se viene repitiendo en cada uno de los grandes encuentros disputados desde hace más de un mes y hoy es el quinto de la temporada. Aficionados a lo ajeno acostumbran a aprovechar los 90 minutos de prime time para robar, metro a metro, el cableado de la parroquia. Ya se han llevado casi 1.000.
Los encuentros disputados por los principales equipos españoles desde el 5 de septiembre le han supuesto a la compañía de telefonía más de 25.000 euros. El coste para los vecinos no es menor. «Afecta a todos, la primera vez estuvimos hasta tres días sin teléfono fijo ni Internet y en los demás, un mínimo de otras 48 horas por partido», confirma Jennifer Barreiro, una de las afectadas.
Los saqueadores de cable podrían aguar también esta noche el partido en el puesto principal de la Guardia Civil de Baiona y Nigrán. Hay una consigna entre agentes y vecinos, que se han organizado para destapar a los ladrones, por la que el primero que detecte una fallo en su línea telefónica debe alertar al puesto. Si alguno llama, el campo de juego se traslada inmediatamente de la televisión a la cima del monte que hay en la parroquia, a la altura del restaurante Rompeolas. Porque los ladrones son animales de costumbres. Siempre cortan en el mismo lugar.
La implicación ciudadana promovida por las fuerzas de seguridad no los ha disuadido aún del todo, pero la rápida comunicación vecinal, vía móvil, con la Guardia Civil, ha permitido que en los dos últimos intentos, los ladrones se hayan tenido que dar a la fuga al ser sorprendidos con las manos en el cable, abandonando incluso algunas herramientas de corte como tenazas.
Los vecinos confían en que hoy no se repitan los hechos aunque de antemano evitarán seguir el partido por Internet. Los daños colaterales son variados. Las mujeres de marineros embarcados han perdido llamadas de sus maridos, como la propia Barreiro. Otras personas se han tenido que ir a trabajar varios días fuera por la falta de Internet en sus domicilios y los propios vecinos han acudido a personas dependientes del servicio de teleasistencia.
reportaje vecinos de baiona, en guardia ante el clásico