El vehículo dejó de funcionar ayer, mientras que los responsables guardan mutismo sobre los motivos
13 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.No se trata de una broma, aunque los vecinos del Casco Vello empiezan a tener sus dudas, dadas las circunstancias. En solo dos meses y medio el minibús eléctrico ha tenido cuatro averías, la última ayer mismo. Un aviso al público volvía a advertir a los usuarios de una avería y de la suspensión del servicio.
Días atrás algunos pasajeros comentaron que el bus hacía un ruido extraño inusual y excesivo para tratarse de un vehículo eléctrico.
La empresa Vitrasa dijo ayer que no sabía nada ni del tipo de avería, ni del tiempo que tendrá que permanecer en el taller. La respuesta da que pensar a los usuarios que en cualquier momento no se sabrá más de él.
La última vez que desapareció de las calles fue el 28 de mayo y no se volvió a ver hasta el 13 de junio.
Lo más curioso del caso es que ese mismo 28 de mayo se había puesto en marcha tras una avería registrada el 9. A media mañana de este día se quedaba inmóvil en la ladera del monte de O Castro. Los intentos de reanimación resultaron inútiles y finalmente acabó a lomos de la grúa, camino del taller de Vitrasa. La reparación llevó 19 días, los mismos que tuvieron que aguantar los habitantes del barrio antiguo sin el servicio.
Estos incidentes no fueron los únicos. Los precedió el primer fallo, registrado el 2 de mayo, que se prolongó durante una semana. Como en la mayoría de las ocasiones, los usuarios se enteraron por un cartel colocado en las paradas. La información facilitada tanto desde el Concello como de la concesionaria fue de lo más escueta.
A las cuatro averías del vehículo se sumó otro problema con la máquina de recargar situada en las inmediaciones del Concello. En este caso la manguera quedó atascada en el minibús, aunque finalmente pudo seguir su recorrido.
La accidentada trayectoria de este servicio no ha ido pareja a una explicación por parte de los responsables municipales, pese a los 480.000 euros que supuso la inversión entre vehículo y postes de carga. En España existen otros dos autobuses con las mismas características que no han tenido problemas.