La tesis de Faro coinciden con las que ha expresado públicamente el alcalde de Vigo, crítico con NCG Banco y el supuesto maltrato a la ciudad. Abel Caballero ha arremetido en varias ocasiones contra la «nefasta fusión» de las cajas y que, según él, ha tenido «graves consecuencias» para Vigo, ignorando que ninguna de las cajas de tamaño similar a la antigua Caixanova ha logrado sobrevivir en el mapa financiero español.
Las directrices de Caballero se recogen fielmente y con asiduidad en la sección editorializante Cuatro Cosas del diario vigués, firmada con el seudónimo Paco Vedra. En esta ya se ha dado por hecha varias veces la compra de la entidad financiera de Galicia por parte de alguno de los grandes bancos, como el Santander y el BBVA. Igual que se dio por hecha una subasta que hasta la fecha no ha tenido lugar.
Otro de los dictados habituales de Caballero que han tenido amplio eco en Faro consiste en diferenciar la gestión que llevaron a cabo los directivos que provenían de Caixanova frente a los de Caixa Galicia. Cuando Gayoso y Pego estaban al frente de la entidad fusionada se estaban «creando las bases para salvar la estructura financiera de Galicia» y, desde su marcha, esta entidad está «cayendo por un precipicio».
Su enconada defensa de los directivos, cuya marcha con millonarias indemnizaciones levantó una polvareda de críticas en Vigo y en Galicia, tuvo su máximo reflejo en la manifestación que convocó y encabezó el regidor socialista contra la fusión de las cajas de ahorro en la ciudad.
Caballero calló de forma reiterada cuando la opinión pública supo que José Luis Pego se iba con 18,5 millones de euros de indemnización y que Óscar Rodríguez superaba los 5 millones, además de los 10 millones que también cobró el exdirectivo de Caixa Galicia Javier García Paredes, incluyendo el plan de pensiones.