03 abr 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
Un total de seis de los 13 polígonos de bateas de la ría de Vigo permanecen cerrados por el último episodio tóxico, que arrancó el pasado 19 de marzo y que fue cerrando paulatinamente varias zona. Solo han quedado a salvo las mejilloneras situadas en el fondo de saco de la ría, en Redondela. Este fin de semana, el Intecmar, dependiente de la Consellería do Medio Rural e do Mar y encargado de los episodios de biotoxinas, permitió la apertura de una zona en Cangas, pero ha dejado clausuradas de forma cautelar otras seis, cinco en Cangas y una en Vigo. La toxina existente en el agua es la diarreica, llamada técnicamente lipofílica.