El árbitro, el pésimo inicio y la falta de fortuna acabó con los vigueses
18 mar 2012 . Actualizado a las 19:32 h.El Celta suspendió en el exigente examen en Las Palmas. Cierto es que el colegiado perjudicó a los vigueses, pero sería un error excusarse en la pésima actuación de Bikandi Garrido para justificar la derrota. Fue el peor partido de los vigueses en mucho tiempo. La isla sigue siendo un territorio maldito. El próximo sábado, los de Paco Herrera tendrán que demostrar en Huesca que la derrota de ayer no es más que un tropiezo. Si no es así, los fantasmas del pasado volverán a sobrevolar Balaídos.
Flojo inicio
El Celta entró en el partido sin la intensidad necesaria y cuando se dio cuenta Las Palmas ya mandaba en el marcador. Paco Herrera había advertido en la previa de la necesidad de tener el balón, pero su equipo no dio señales de vida hasta después del gol de Javi Guerrero. Es un serio aviso. Si no da el cien por cien, el conjunto vigués se vuelve mucho más vulnerable.
La baja de Oubiña
Hasta ahora la ausencia del capitán apenas se había notado. Bustos había cumplido con creces en los anteriores compromisos. Pero en el estadio de Gran Canaria al Celta le faltó esa templanza que aporta el mediocentro vigués. Alex López nunca estuvo cómodo; Bustos es un jugador de corte más defensivo, al igual que Natxo Insa, al que Herrera no dio ni un minuto. La recuperación de Oubiña es necesaria para afrontar con garantía el tramo decisivo de la Liga.
Pésimo arbitraje
El vasco Bikandi Garrido no tuvo su tarde. Perjudicó claramente al conjunto vigués, especialmente en la primera parte. En el primer gol de Las Palmas hay fuera de juego del ex céltico Javi Guerrero; después no señaló un penalti de David García sobre Bermejo y le perdonó la segunda tarjeta amarilla al central por una clara falta sobre Roberto Lago. Su nefasta actuación la redondeó pitando una inexistente falta al borde del área que Momo convirtió en el dos a cero.
Dos remates al palo
La suerte que acompañó al equipo esta temporada desapareció ayer. En el minuto 48, Quique de Lucas pudo meter al Celta en el partido pero su remate dio en el poste. La historia se volvió a repetir en el 67, justo cuando más atacaban los vigueses. Ahí se esfumaron las opciones de puntuar, porque el posterior tanto de Vitolo mató definitivamente al equipo.
Los cuatro de arriba, desaparecidos
El Celta vive mucho de la pegada de sus cuatro atacantes. Cuando Aspas, De Lucas, Bermejo y Orellana están entonados, se vuelve un equipo temible. Ayer la defensa amarilla casi ni sufrió. El mejor ejemplo es que tres de los cuatro fueron sustituidos por Herrera. Las únicas dos oportunidades claras las tuvo De Lucas, pero el catalán se estrelló con la madera.
La exigencia mental
Paco Herrera tiene trabajo esta semana. El técnico extremeño no puede permitir que esta derrota afecte a su equipo. Las sensaciones no fueron buenas, pero un equipo campeón suele levantarse cuando recibe un golpe. Esa fue la asignatura pendiente en el pasado campeonato, cuando el entrenador no fue capaz de dar con la tecla adecuada. En los últimos minutos del choque de ayer, se vio a varios jugadores desquiciados.
Demasiados regalos
Las Palmas es un equipo muy parecido al Celta. Vive de la calidad de sus atacantes. El partido era una prueba para la defensa celeste. Oier y Túñez cumplieron, pero colectivamente el equipo flojeó.
ANÁLISIS UN EQUIPO DESAPARECIDO EN ATAQUE Y FLOJO EN DEFENSA