Desde mayo no toca la bici; sufrió tanto que ahora solo la usa por placer
27 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Ganar el Tour del 2006 permitió a Óscar Pereiro cumplir su sueño: tener una casa frente a la playa de las Barcas, en Vigo, algo que no se podía imaginar.
«Me dio por la bicicleta desde muy pequeñito; sin cumplir tres años andaba sin ruedines, pero mi pasión es jugar al fútbol, mi padre me llevaba a los entrenamientos y mi primera licencia deportiva fue de fútbol».
Con doce años su padre le regaló una bicicleta de carreras y empezó a dedicarse a ello. «Otro Perico», decían en su Mos natal. Entonces combinaba las dos actividades, hasta que finalmente se decantó por la bicicleta. «Fue por hacer algo diferente, todo el mundo elegía el fútbol, aunque los dos deportes estaban muy en auge; está claro que de no haber sido ciclista, me hubiera gustado ser futbolista». De hecho, fue dejar la bicicleta y coger el balón con el equipo del Coruxo.
Confiesa que ha llegado más lejos de lo que nunca soñó y que la bici y su etapa como ciclista profesional le han dejado valores como saber sufrir sin rechistar, así como numerosas oportunidades y una estabilidad económica que de otra forma no tendría con 34 años.
«Desde mayo prácticamente no toco la bici; he sufrido tanto que solo quiero usarla como placer». Si algo caracteriza al ciclista de Mos es su carácter afable. «Soy muy abierto, en ocasiones, de más; pocas veces digo que no, y si lo hago es porque algo me lo impide; podría contar con los dedos de una mano las cosas a las que he dicho no».
Esa actitud es la que hace que le lluevan las ofertas y que sea muy apreciado, no solo por sus paisanos y amigos, sino en toda Galicia. «En esta vida hay que sembrar para recoger, y a mí me va bien».
Es esa misma forma de ser la que le lleva a hacer ciclismo, fútbol, desfiles de moda, vela (es campeón de España) rallies, televisión y radio, entre otras muchas actividades. Curiosamente no solo le gustan todas, sino que se le dan bien.
A partir de abril serán las cuatro ruedas las que le atrapen para participar en un rally del Campeonato de España de asfalto. No es la primera vez que se atreve con la velocidad, incluso han dicho de él que es muy buen copiloto. El año pasado acabó decimocuarto en el Rally Race Comunidad de Madrid, prueba puntuable para el Campeonato de España.
A lo único que no se atreve de momento Óscar Pereiro es a hacer pinitos como entrenador de fútbol. Confiesa que, aunque juega y ve muchos partidos, para eso no tiene suficientes conocimientos. «Para ser entrenador hay que mamarlo y estudiar un mínimo de educación física; técnicamente no me veo capacitado; en ciclismo podía hacerlo, pero no voy encaminado por ahí».
Pereiro, no cuida solo su forma física. También se preocupa por la apariencia externa sin llegar a la esclavitud. Es presumido y le gusta vestir bien, a lo que ha contribuido mucho su mujer. Por eso, no le costó nada emular a Travolta en Grease para el suplemento Fugas de La Voz. Sin despeinarse, el héroe de Mos acabó transformado en Danny Zuco, nada que envidiar al del filme. Su estilo le llevó a representar a una firma de moda de hombre.
CIUDADANOS EN SU RINCÓN óscar pereiro, exciclista ganador de un tour de francia