«Caballero desprecia y no tiene en consideración a una parte de los vigueses que votaron al PP. Su prepotencia le lleva a gobernar con 11 concejales y a elaborar unos presupuestos que solo conoce él». De esta manera protestaba ayer el PP que, con sus trece concejales, es el más numeroso de la corporación. En su intervención el concejal Antonio Bernárdez realizó una velada sugerencia al PSOE para negociar las cuentas, que poco después rechazaba Caballero asegurando que «no tiene voluntad de acordar».
No obstante, este edil metía el dedo en la llaga de las relaciones entre ambos exsocios políticos, PSOE y BNG, asegurando que «el alcalde mantiene una actitud de provocación con el Bloque, al que insiste para que voten el presupuestos». En la misma línea pueden interpretarse sus críticas a las humanizaciones. «Con la actual situación económica, el alcalde erre que erre con el cambio de aceras. ¿Cuándo se dará cuenta de que Vigo está perdiendo el tren inversor de otras ciudades?».
A expensas de conocer el texto del documento, el PP crítica el proyecto elaborado por el gobierno local en base a los datos conocidos. Por ejemplo, se pregunta cuales serán las consecuencias para los vigueses de la reducción de la factura con las empresas concesionarias de servicios municipales, un recorte que según Caballero no afectará a sus empleados ni tampoco a los servicios que prestan, lo que viene a ser un imposible.
Aprovecha la ocasión para criticar la pérdida de inversiones financiadas por otras administraciones, y concretamente de la Diputación provincial y también de la Xunta. En concreto alude al complejo deportivo de Navia, a la transformación del antiguo Colegio Alemán y también a la prevista construcción de la Ciudad de la Xustiza, un proyecto pendiente por la falta de terrenos que debe ceder el Concello.