El consejo de administración del Consorcio del Casco Vello decidió ayer prorrogar por seis meses su vigencia ante la falta de acuerdo para aprobar los nuevos estatutos al concluir el actual convenio el día 31.
Los principales puntos de desencuentro son los que se refieren a la presidencia del organismo y a la aprobación de los acuerdos. En el primer caso, los representantes de la Xunta entienden que debe ser la delegada en Vigo la que siga ostentando la presidencia, teniendo en cuenta que la administración autonómica aporta el 90% del presupuesto. Los miembros del Concello entienden que debe ser rotatoria, como cuando se creó a tres bandas con la Zona Franca. Este organismo estatal abandonó el Consorcio poco después.
Respecto a la aprobación de los acuerdos, la Xunta apuesta porque se haga por mayoría, mientras que el Concello quiere que sea por unanimidad.
Ahora, con los seis meses de prórroga, se espera alcanzar consenso para promover su continuidad y la recuperación del barrio antiguo.
En sus inicios, la participación era de un 50% la Zona Franca, el 40% la Xunta y el 10% restante el Concello y los estatutos se hicieron de acuerdo a esa participación. Ayer el comité dio el visto bueno a un nuevo proyecto de recuperación en la rúa Ferrería 33-35, adjudicó la rehabilitación del Canellón do Estreito, 12 y de la urbanización verde interior del Cuarteirón del Castillo de San Sebastián. Supone un millón de euros, seis viviendas y un local comercial. También acordó adquirir un edificio en ruinas, con el que ya son diez los inmuebles comprados para su recuperación en los últimos dos años y 20 los que se esperan recuperar en la zona alta durante los dos siguientes.
El consello de la Xunta tiene previsto hoy aprobar la modificación del artículo que permite comprar las dependencias del Casco Vello a las que se trasladará el registro civil.