Tres meses después la secuencia de Granada vuelve a pasar por la mente del celtismo. La acusación de «tramposo» a De Lucas en la página oficial del Numancia revive aquellos fantasmas, aunque los vigueses viajaron ayer sin ningún tipo de temor y descartando pedir protección. Herrera mostró su sorpresa porque «un club señor» haya provocado el incendio desde sus propios medios y no ocultó su petición de que el Comité Antiviolencia debería actuar de oficio, pero descartó que la polémica pueda llevarse al terreno de juego. En el seno del plantel celeste tampoco se le otorga ninguna importancia al asunto.
Ex entrenador del Numancia, Herrera mostró en primer lugar su sorpresa: «Me ha sorprendido conociendo a ese club. Me sorprende porque es un club ejemplar en todo, yo he estado dos años maravillosos». Después recordó el lance motivo de la polémica: «Vuelvo a insistir que el Numancia es un club señor, manejado por caballeros, y con una afición con oficio y que sabe estar, y si reclaman una jugada determinada en la cual yo pedí disculpas después del partido, esa jugada llevó como 30 segundos más de fútbol, la lesión no era tan lesión y ganamos 4-0. Es buscar camino que no corresponden a este club y quiero entender que es un momento de debilidad y nada más», para a continuación recordar lo vivido por el Celta en Granada en el play off: «Estuvimos a punto de sufrir una barbaridad. Lo que hice después del partido fue lamentar que esas cosas pasaran, porque al acabar vienen y te piden disculpas y perdón, pero no es el camino. Cuando se utiliza la propia web del club es cuando es peligroso, porque sale de dentro y si puede pasar algo entiendo que será responsabilidad de ellos, no nuestra. Creo que se debe entrar en ese tipo de cosas».
Descarta que le pueda afectar a De Lucas -«Quique es un jugador que con la experiencia que tiene y con el saber estar que tiene, en su fútbol no va a influir»- y precisa que un profesional debe estar preparado para cosas así. Puso el ejemplo de Aspas en Los Cármenes: «Imaginaos lo que sufrió Iago en Granada con pasquines por un acto de fútbol normal y lo querían fusilar. Fue lamentable y decepcionante, pero Iago jugó y al final hizo un partido serio. Al final es lo que sucede en el campo, todo lo demás no cuenta».
El vestuario celeste se mantiene al margen, pero no ve motivos para la polémica. «No sé porque se le da tanto bombo, a De Lucas se le llama tramposo pero no entiendo porque, porque antes de los partidos siempre se dice que no echamos el balón fuera y entonces no sé porque el contrario protesta, además no hemos ganado el partido por esa jugada, sino que ganamos 4-0. Que tampoco vengan a decir que somos unos tramposos», comentó Hugo Mallo. De Lucas hablará en el campo.