El moañés Iago Aspas está convencido de que el próximo mes, con un intenso calendario de competición, va a ser aclaratorio de los equipos que van a tener mucho que decir en este campeonato.
«No hay ningún rival fácil pero estoy convencido de que el mes de octubre dirá mucho y será una buena piedra de toque. Estoy seguro de que este año no se van a escapar dos o tres equipos como la temporada pasada. Va a ser emocionante hasta el final. Ya se está viendo que todos los partidos tienen un resultado muy incierto», argumentó.
El Celta ha sumado un solo punto de los últimos nueve, pero el atacante no está preocupado por lo que podría suponer un nuevo traspiés en Soria. «No pensamos en eso ni en perder. Hay que cambiar esta racha e ir a por los tres puntos. Esa es la línea a seguir». Además asegura que no sienten una presión que le angustie hasta el momento. «Ansiedad no, pero ganas de ganar sí. Menos en Almería, hemos tenido mucha posesión. Nos ha faltado suerte para ganar los últimos partidos. Un fallo, o un detalle nos ha impedido sumar más de un punto de los últimos nueve».
De los marcadores de esta Liga, el 4-0 del Alcorcón al Deportivo ha sido de los marcadores más sorprendentes pero al de O Morrazo no le sorprende tanto. «No me sorprendió porque nosotros perdimos en Copa, y en la Liga. Es un campo muy difícil y no va a ser fácil sacar puntos de allí».
Plenamente recuperado
Aspas se perdió la última convocatoria ante el Valladolid por un dolor de barriga, pero asegura que ya está perfectamente. «Llevo desde el martes por la tarde bastante mejor y he podido ya entrenar con los compañeros. No hay ningún problema para jugar en Soria». Esta exclusión médica impide saber si Herrera le hubiese descartado igual después de asegurar que desde la derrota en Almería había decidido alinear a Orellana. «El viernes empecé a encontrarme mal, y el sábado ya no entrené bien. No sé si iba a jugar o no pero me caí de la convocatoria porque no me podía ni mover».
Sobre su posición en el equipo, siempre jugando como delantero, insiste en que «siempre he sido mediapunta pero el míster me ve como uno de los dos hombres de arriba. Soy un jugador que puede jugar en varias posiciones y eso me viene bien. El míster en estos últimos años me ha visto más como un delantero o un falso delantero. Puedo jugar en varias posiciones», concluyó.