El Celta perdió en Almería ofreciendo una mala imagen ante un teórico rival por el ascenso
19 sep 2011 . Actualizado a las 09:57 h.Dos derrotas consecutivas ante teóricos adversarios por el ascenso han llenado al Celta de dudas. Un equipo al que le falta alma un domingo sí y al otro también, no puede ser candidato a nada. Ayer fue el calor, la pasada semana un mal marcaje. Las excusas solo sirven para maquillar que este equipo dista mucho del que empezó el pasado campeonato, y se parece más al que ha sido a lo largo de la mayor parte del 2011, el mismo que dilapidó su ventaja para ascender directo, y que no fue capaz de pasar la primera ronda del play off.
Si a un partido a las doce del mediodía del largo verano de Almería, se le unen dos equipos con pocas intenciones de jugar, el resultado es un mal espectáculo. Los choques en los que dos bloques apuestan más por no cometer fallos, y evitar contragolpes, suelen conllevar encuentros encorsetados. El que sufre en este caso es el espectador al que se le priva de ver fútbol.
Las cosas pudieron cambiar si nada más empezar el colegiado hubiese señalado como penalti un tímido empujón de Roberto Lago sobre Rafita. Por fortuna para los celestes no fue así, y la puesta en escena se convirtió en el insulso partidos que ambos técnicos habían diseñado. Las pocas llegadas que se originaron en la primera parte siempre se produjeron en acciones a balón parado, y hasta estas carecieron de un mínimo acierto m
Un disparo de Álex López y una internada personal de Iago Aspas fueron lo mejor de los celestes. El empate sin goles al descanso era un resultado lógico por lo visto. Solo cabía esperar que en el segundo tiempo el desarrollo se viese alterado por alguna circunstancia especial, porque estaba claro que ni Lucas Alcaraz ni Paco Herrera estaban dispuestos a variar ni un ápice sus planteamientos.
El Almería como local estaba algo más obligado, pero con el entrenador que tiene su libreto no se altera con facilidad. El Celta le cedió metros en el arranque de la segunda mitad, quizás con la idea de que estirase sus líneas y poder sorprenderle. Los andaluces tomaron con precaución esta concesión pero buscaron con más insistencia la portería viguesa.
Los cambios no bastaron
Desde el banquillo empezaron entonces los verdaderos cambios. Joan Tomás y Toni reemplazaron a Aspas y Álex López, mientras los almerienses pusieron al ex céltico Aaron en el campo por el deseado en Vigo el pasado verano Rafita. A esas entradas se unieron los gritos del entrenador céltico pidiéndole a los suyos que no cediesen más campo. Se daba cuenta de que los suyos se estaban entregando, y conformando con el marcador sin goles. Con más rapidez de lo acostumbrado, agotó sus sustituciones con la entrada de Orellana por David Rodríguez. El descaro del chileno era la única esperanza de que el Celta fuese otro.
Dos disparos y un gol
Justo cuando parecía que era posible otro partido, los locales se encontraron primero con un regalo defensivo en el que Goitom cabeceó fuera un remate en el que estaba completamente solo. Después les tocó el premio gordo. De la nada, con el árbitro de aliado y convertido en asistente de gol, se encontró Bernardello con un balón a una larga distancia pero sin marcador. Su zarpazo no pudo detenerlo Sergio. Quedaba un cuarto de hora para correr en busca de un marcador distinto pero ya parecía muy difícil que a un rival tan bien tapado atrás se le escapase el triunfo.
El centro del campo celeste empezó a tomar una responsabilidad que antes no había querido. Lucas Alcaraz se apercibió y no dudó en retirar a Goitom y colocar a Corona. Su equipo no podía arriesgar nada. El juego vertical ya no le convenía.
Ese arreón final celeste fue tan flojo que resultó estéril. Ni el Celta creó ocasiones para cambiar el resultado, ni el Almería sufrió para mantenerlo. El domingo visita Balaídos el Valladolid y, o los célticos sacan a relucir otras virtudes, o el proyecto de subir se pondrá en entredicho.
Goles: 1-0, min 74: Bernardello.
Árbitro: Miranda Torres (Comité catalán). Mostró cartulinas amarillas a Bernardello, Jakobsen, Carlos García, Catalá, Insa, Toni y Bustos.
Incidencias: Partido disputado en el estadio de los Juegos del Mediterráneo ante 6.693 espectadores según el club andaluz.
Esteban; Míchel, Jakobsen, Carlos García, Dani Bautista; Soriano, Bernardello; Rafita (Aarón, min 58), Verza, Álex Vidal (Ortiz min 88); Goitom (Corona min 83).
Sergio; Hugo Mallo, Jonathan Vila, Catalá, Roberto Lago; Álex López (Toni, min 57), Insa, Bustos; De Lucas, Aspas (Joan Tomás, min 57), David Rodríguez (Orellana, min 67).