La nacionalista Sandra González estrena mayoría absoluta
12 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El de Tomiño no fue un pleno de investidura al uso. Ya no lo había sido en el 2007, cuando el BNG accedió a la alcaldía por primera vez en un histórico feudo popular y con un tripartito que tomó posesión en una sesión multitudinaria. Ayer, tras unos comicios en los que los nacionalistas duplicaron sus representantes, superando incluso los resultados del PP en sus mejores tiempos, era de esperar una «festa rachada». Y la hubo, claro.
El acto no perdió la solemnidad obligada, pero la carga de sensaciones y la participación del pueblo, que ya hacía cola antes de que se abriesen las puertas del salón, no son menos destacables que la victoria en sí.
Un flamante equipo de gobierno presidido por Sandra González tomó posesión entre proclamaciones a viva voz y las treboadas que, vividas por los tomiñeses, hicieron temblar la casa consistorial.
En su discurso, la alcaldesa tuvo palabras de respeto, agradecimiento e ilusión para los 32 años de democracia local y sus 76 ediles. Hubo sentidas y aplaudidas referencias y nombres propios. Y consignas: «Confianza, responsabilidade, compromiso e humildade».