30 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Durante toda la temporada el Celta ha visto como solo le han pitado un penalti a favor, y ha acumulado en su contra numerosos errores arbitrales que podrían haber maquillado su bache de juego y resultados. Ayer Paco Herrera tuvo que morderse la lengua para no poner calificativos al nuevo hurto cometido por los desastrosos colegiados de esta categoría. Un balón que da en en la cepa del poste y sale despedido hacia fuera nunca puede ser gol. El técnico confía en que cuando empiecen los play off este tipo de decisiones erróneas dejen de producirse. Sin embargo, bien le vendría a su equipo que por una vez desde la cúpula dirigente celeste alguien alzase la voz. El ruido que hicieron otros les ayudó a subir, pero en Vigo siguen mudos.