08 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El Celta se ha convertido en un equipo muy vulnerable. Los centrales están lejos de su mejor versión y las facilidades se multiplican todavía más cuando falta un segundo pivote defensivo. Los cuatro goles del Girona fueron de traca. Rompiendo el fuera de juego el primero, y aprovechándose de dos fallos clamorosos los dos siguientes. Para redondear la cuenta, una contra que dejó en evidencia a Murillo le sirvió a Despotovic para culminar su hat trick en Vigo.