Acrobacias hacia el cielo

X.R. CASTRO VIGO / LA VOZ

VIGO

Consolidarse entre la élite mundial, reto del trío del Gimnasia Pontevedra

12 abr 2011 . Actualizado a las 11:42 h.

Han marcado un hito en la corta historia de la gimnasia acrobática en España al convertirse en el primer y único equipo que ha accedido a una final mundial y esta semana inician su camino para asentarse en la élite mundial en la primera prueba de la Copa del Mundo de la especialidad que se celebra en Bélgica.

Tres años han sido suficientes para que Carolina Gómez (viguesa de 15 años), Sara García y Noelia Acuña (pontevedresas de 22 y 23 años respectivamente) se hayan convertido en un trío de altura. Pertenecientes al Club Gimnasia Pontevedra se dieron a conocer al mundo el verano pasado cuando consiguieron el séptimo puesto en la Copa del Mundo. «Alcanzar la posición de finalistas les ha hecho ganar en confianza y en creer en sus posibilidades. Siguen idolatrando a sus rivales, pero ya se atreven a competir con ellas», comenta Pablo Hinojar, seleccionador español, su entrenador y la persona que formó el trío.

Porque el equipo no nació por generación espontánea. Carolina, la más joven y menuda, practicaba rítmica desde los nueve años. «Comencé en el colegio y la entrenadora, que era la misma, me llevó para mi primer club», recuerda. Sara, estudiante de Inef había hecho trampolín tras sus inicios a los seis años en la rítmica, y Noelia tuvo vocación tardía cuando un día acompañó a su amiga Sara a una competición. «Me gustó y comencé a practicar», recuerda.

Desde la artística

«Antes hacíamos gimnasia individualmente, comenzamos todas por la gimnasia artística. Hacíamos por separado con otras parejas y otros tríos y Carolina estaba en Vigo, pero al final se cambió para Pontevedra y el entrenador decidió ponernos a las tres juntas por nuestras características y actitudes complementarias y la verdad es que nos ha ido bien», comenta Sara. El técnico también se muestra encantado con los resultados, pero lo atribuye todo al trabajo realizado por las gimnastas.

Después del éxito mundialista y de rozar el triunfo en una competición en Bulgaria, hoy inician viaje hacia Bélgica con la intención de asentarse en la élite mundial de la disciplina. Allí les espera la primera de las cuatro citas de la Copa del Mundo de la especialidad (todas ellas en Europa). «Se pueden asentar en la élite, los ejercicios tienen dificultad suficiente como para meterse en una final y si controlan los nervios lo pueden conseguir», apunta Hinojar.

Ellas describen como es la preparación de un ejercicio: «Cuando comenzamos a hacer los ejercicios siempre los calificamos de desastre, pero a base de repeticiones y de muchos cabreos las cosas comienzan a salir», dicen casi al unísono. Trabajan tres horas todos los días a excepción de los domingos y la dieta está muy presente en sus vidas. También los sacrificios.

A cambio Carolina, Sara y Noelia se han convertido en la referencia de su modalidad en España. Hay clubes que copian sus mallas y sus inicios de programa.

Ellas saben que son pioneras, pero no de dan excesiva importancia. La gimnasia acrobática ya se ha convertido en un modo de vida. «Es una forma de vida que decidí llevar adelante, realmente te tiene que gustar mucho para sentirlo y sufrirlo, pero poco a poco», dice Noelia.

Su reto ahora es seguir acercándose a las rusas, las grandes dominadoras de la disciplina. Si el sábado están en la final de Bélgica habrán confirmado su entrada en la élite mundial.