Señalar a David, De Lucas y Trashorras como los culpables de la mala racha de resultados que atraviesa el Celta sería totalmente injusto. El equipo está mal por un cúmulo de factores, entre ellos que muchos jugadores no están en su mejor momento, pero no solo los tres de arriba. Porque ellos solo son piezas individuales dentro del equilibrio del equipo. Si la recuperación de balón, el contraataque y la transición no es la misma, los delanteros se ven afectados. El centro del campo, por ejemplo, no está al mismo nivel que hace semanas, y eso influye en todo el equipo.
Además, el Celta ya no tiene el factor sorpresa. Los rivales saben a lo que juega y encuentran la forma de contrarrestar su fútbol. Por eso no es solo una cuestión futbolística, son muchos factores y quizás sea necesario buscar nuevas fórmulas. En cualquier caso, la crisis de resultados responde a lo mismo que ocurrió ya con Betis y Rayo. Ningún equipo está exento de que le ocurra. Esperemos que la recuperación sea la misma que tuvieron los dos rivales. Jugar ahora con el Betis puede ser bueno por su tipo de fútbol.