El aparcamiento controlado en superficie, que en Vigo recibe desde hace unos años la denominación de XER (Xestión do Estacionamento Regulado) ha sufrido cambios en su funcionamiento que han tenido importantes consecuencias. La principal ha sido el control del máximo de dos horas, que hasta ahora nunca se había aplicado en sus veinte años de existencia.
Debido a ello han dejado de monopolizar el espacio conductores que trabajan en las inmediaciones, lo que permite que ahora encontrar un hueco no sea misión imposible,
Sin embargo, el cambio principal, ha quedado aparcado por motivos políticos. El departamento de Tráfico barajó duplicar las plazas actualmente controladas, unas 2.600, a fin de llevar la zona azul a barrios como O Calvario, As Travesas y la zona de Povisa.
Supuestamente los comerciantes de estas populosas barriadas reclamaban la zona azul a fin de posibilitar el aparcamiento de clientes con vehículos. Finalmente, el Concello prefirió esperar un tiempo dejando el XER cada vez con menos plazas: las pocas que ya tenía menos las que le van restando las sucesivas humanizaciones.