Cangas propone a Costas una ruta de 15 kilómetros al norte del arenal y la Costa da Vela
19 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque no hay forma de perderse, porque al sur está el mar y al norte las aldeas de Nerga, Viñó y Donón, ir de la primera a la última por la zona en que mueren las dunas y comienzan las viñas y los campos de cultivo no es tan sencillo. Hay multitud de senderos a lo largo de los algo más de cuatro kilómetros que separan los dos núcleos y algunos desaparecen bruscamente al llegar al río de Donón.
Costas incluyó en los Presupuestos del Estado del 2009 una partida para habilitar una ruta, pero los trabajos nunca llegaron a realizarse. En los del 2010 y en los de este año seguía figurando la partida, pero con cero euros. La diputada nacionalista Olaia Fernández preguntó en varias ocasiones por el proyecto, sin conseguir respuestas. El BNG y el PSOE presentaron una enmienda y lograron dotar la partida en cuestión con 200.000 euros. La concejala de Turismo de Cangas, Merche Giráldez, tiene ya listo el proyecto y pretende que esta vez se ejecute. El coste asciende a casi 222.000 euros.
Dos recorridos
Propone dos rutas, una principal de ida y vuelta entre Nerga y Donón, de 7,7 kilómetros en total; y una segunda circular, de 7,5 kilómetros, por la Costa da Vela siguiendo la pista forestal por la que se llega a la playa de Melide y sigue por un antiguo sendero que comunica Punta Subrido con As Lagoas.
Las obras consistirían en limpiar y acondicionar senderos ya existentes. En parte del recorrido se aportaría zahorra y se ejecutarían trabajos de drenaje y canalización de pluviales. En el tramo en el que el camino pasa por encima de las dunas, se colocarían pasarelas de madera. El proyecto contempla 890 metros lineales. Está también previsto construir un pequeño puente de madera de cinco metros para cruzar el río de Donón justo en un paso existente que quedó enterrado.
Es un regato que baja desde la aldea hasta el extremo oeste del arenal, atravesando primero los campos de cultivo, en los que subsisten aún algunas de las viñas de albariño en parras que levantan poco más de un metro del suelo, y más abajo, el pinar que crece sobre las dunas.
La propuesta se completa con paneles informativos, señalización, reconstrucción de un vallado deteriorado, duchas, lavapiés y un módulo de aparcamiento de bicicletas.