Los independientes, la pesadilla de la derecha

La Voz

VIGO

«A todos los partidos les pasa». El presidente del PP de Pontevedra, Rafael Louzán, se excusaba así cuando era preguntado sobre los independientes surgidos de la derecha que agrietan el camino hacia el gobierno. En todos los grupos ocurre, pero parece que en el de Feijoo las escisiones duelen más. También se cobran caras, puesto que en el caso de O Porriño la fusión ha tenido que pasar por ceder el bastón de mando a uno de los líderes de un grupo independiente. Bien es cierto que el primero en cortar lazos no fue el ahora regidor Nelson Santos, sino Gonzalo Ordóñez, que creó una agrupación de la que luego surgió también Ciudadanos por Porriño. Ahora el problema es que se han sentado peligrosos precedentes, hay un precio para ceder a la fusión.

Claro que este caso de A Louriña no es el único en el que las escisiones le han salido caras. En Tui las vueltas de tuerca también han dado lugar a dos agrupaciones distintas: Acción Tudense y Tudenses Unidos. Si los enfrentamientos no hubieran cerrado la posibilidad de un acuerdo, hoy sería viable un gobierno de mayoría en el municipio de referencia del sur.

Cedida al BNG

Mientras en Ponteareas el acuerdo con UCPA se fraguó para arrebatar el poder de manos de los nacionalistas, la agrupación más votada en los últimos comicios, en el caso de Tomiño el BNG llegó a la alcaldía gracias al apoyo de los dos grupos que le votaron y a la escisión que sufrieron las filas populares. La aparición del grupo Alternativa Tomiñesa restó dos ediles a la tradicional mayoría del grupo de Louzán. Finalmente la pelota quedó en el tejado de otros independientes: Centristas de Tomiño. En su caso lo tenían claro antes incluso de la investidura, su apoyo iría destinado a un gobierno liderado por Sandra González.