El segundo acto del derbi femenino llega en un excelente momento. Con El Olivo defediendo el liderato y la imbatilidad al completo después de muchas jornadas con problemas de alineación y con el Erizana habitando fuera del descenso después de sumar dos triunfos consecutivos. Las de Baiona tan solo tendrán la ausencia de Loles en un partido que arrancará el domingo a las doce en el campo de Navia.
Aunque entre ambos contendientes medien 21 puntos de distancia, los dos técnicos coinciden en las diferencias se acortan. Como muestras está el 1-1 de la ida en Baiona. «Aquel día saímos todo o que preparárasmos durante a semana, pero todos los derbis son difíciles para nós este aínda moito máis», recuerda Juan Carlos García, el preparador del cuadro visitante, mientras que el local Edü González se espera una cita igual de competida: «Estos partidos son complicados e distintos porque as rapazas coñécense, incluso son amigas e pode pasar de todo».
Las locales de El Olivo asumen que tendrán el control del encuentro, pero estarán alerta de las condiciones del conjunto del Val Miñor para contragolpear: «Creo que virán a pecharse e saír a contra, porque teñen xente moi rápida e dúas xogadoras con moita calidade no centro do campo para meter o balón onde parece que é imposible», resume el técnico.
En el bando rival, no solo el aspecto táctico del líder es un motivo de preocupación, sino también la calidad individual de las jugadoras viguesas. «Aparte da calidad que teñen, están moi traballadas como bloque», apunta Carlos.
Elogios
Además de respeto, si algo no ha faltado en la previa han sido elogios hacia el entrenador rival. Comenzando por Edü Gonzáloez: «Carlos traballa moi ben, encántame como traballa con este equipo, porque aquí atacan e defenden todas». Juan Carlos García siguió el mismo hilo argumental: «Edü está facendo un gran traballo con este grupo de xogadoras, levás dun xeito fenomenal».
De entrada el Erizana no se conforma con repetir el empate y confía en convertirse en el primer equipo que doblegue al líder y en El Olivo, quizás por precaución, Edü hasta firmaría un empate.
Pronósticos al margen, las viguesas necesitan ganar para reafirmarse en el liderato y continuar la lucha con un Ponferrada que no cede, mientras que un traspiés del equipo de Baiona podría devolverlas al descenso del que únicamente le separan un punto con respecto al León.