El marisqueo de a pie de Baiona es un sector muy castigado por los furtivos y por la contaminación del río Miñor que les impide ejercer su actividad en la zona del estuario. Por eso iniciativas como la que acaba de conceder la Consellería de Pesca a través de los Grupos de Acción Costeira contribuirá a dignificar el trabajo de la veintena de mujeres que se dedican a esta actividad en la comarca de O Val Miñor y a dar a conocer su forma de trabajo. Tras el cierre definitivo al marisqueo del estuario del Miñor, sus ingresos se han visto muy mermados, como también su actividad.
Cierre del estuario
Cuando estaba catalogado como zona C (es decir, se podía mariscar para vender el producto a las conserveras) trabajaban alrededor de quince días al mes. Ahora apenas salen cinco días a recoger almeja fina. Muchas veces se dedican a vigilar que el producto no sea recogido por los furtivos, que venden almeja en restaurantes con el consiguiente riesgo sanitario, y a limpiar la zona más que a mariscar.
Su principal esperanza es que las inversiones realizadas por la Xunta en el último año para mejorar la eficacia del sistema de saneamiento de Gondomar contribuyan a tener un estuario más limpio para poder volver a faenar y vender sus productos en fresco.