La comisión judicial visita dos residencias para mayores del Meixoeiro y varias en la comarca. El juez hace a cada candidato a ser incapacitado una batería de preguntas. La primera de ellas es: «¿Cómo se llama usted?». Si lo ignora, es una pista de que podrían estar ante un caso de alzhéimer o demencia senil.
Un jurista explica que, a veces, usan la moneda de un euro para evaluar la capacidad para administrar su patrimonio. «Les preguntamos cuánto cobran de pensión y muchos contestan: ''Iso lévao o meu fillo''. Si le pedimos que diga una cifra aproximada, algunos responden: ''Vinte mil pesetas'' y otras cantidades», explica un jurista.
En otras ocasiones, la comisión le muestra al anciano una moneda de un euro para luego interrogarle: «Le preguntamos si sabe lo que es y algunos responden: ''Un peso''. Entre los que reconocen la moneda, no saben contestar cuánto le deben obtener de cambio si compran una barra de pan que vale 80 céntimos», explica el mismo jurista.
Visitas a residencias
A veces, el anciano aún reside en la vivienda y el juzgado consulta a la familia si tiene movilidad, por lo que la entrevista se efectúa en el tribunal. En una visita a residencias grandes como las del Meixoeiro, la comisión judicial puede llegar incluso a interrogar a hasta doce internos en una misma visita.