Portos de Galicia adjudicó el plan que le solicitó la cofradía para el puerto pesquero de Cangas. El objetivo es ordenar el caos de aparcamiento actual.
Los marineros se quejan de que los coches aparcan sobre las redes, ante los accesos a la lonja, a las chabolas y a las escaleras de los muelles.
La empresa inició días atrás las labores de medición. En una primera fase instalará un pivote que impedirá circular hacia la nueva lonja y al muelle viejo. Sólo podrán pasar los marineros, las rederas, los compradores de pescado y los servicios relacionados con el puerto deportivo, el surtidor de gasolina y la nave de deportes náuticos, a los que se les dotará de las correspondientes tarjetas para bajar el pivote.
Quedará la zona central de la explanada para aparcamiento libre. Está parcialmente delimitada con postes metálicos. Está previsto completar el cierre en el lado este, que se había levantado para construir la lonja. Será el único espacio en el que podrán estacionar los conductores ajenos a la actividad portuaria.
En una segunda fase se se cerrará también el otro extremo, por donde se accede a las chabolas y al varadero. Se instalará un segundo pivote que se podrá bajar con la misma tarjeta que el anterior, que se habilitará mediante un sistema informático que se va a instalar en la nueva lonja.
En la actualidad hay dos barreras inutilizadas. Una impedía el acceso a la lonja vieja y al llamado muelle de la farola y el otro, al dique y al varadero.
Están estropeadas desde hace años. La cofradía acabó desistiendo de repararlas tras comprobar que a los pocos días de hacerlo, personas desconocidas volvían a romperlas.
Así, paulatinamente, los coches fueron tomando toda la explanada. El plan de reordenación contempla la instalación de cámaras de vigilancia para evitar que se vuelva a reproducir esta situación.