Gobierno y oposición municipal se enfrentan por las cuentas para el 2011 con la vista puesta en los comicios que en seis meses decidirán quién es el nuevo alcalde
09 nov 2010 . Actualizado a las 11:32 h.El Concello vigués tendrá el año próximo unos presupuestos de 227 millones de euros para gestionar la ciudad de Vigo. El pleno municipal los aprobó ayer sin sorpresa alguna, con el respaldo entusiasta de PSOE y BNG y las críticas frontales de la oposición popular. Durante dos horas debatieron supuestamente su contenido, pero en realidad enviaron mensajes a la ciudadanía pensando en el próximo 22-M, fecha en la que se celebrarán las elecciones.
Por este motivo de lo que menos se habló fue del contenido del documento. La concejala de Facenda, Raquel Díaz, insistió en que son mucho mejores que los últimos de la ex alcaldesa del PP Corina Porro, que datan del lejano 2005. Su socio de gobierno, el nacionalista Santiago Domínguez, recalcó que son una prueba de la estabilidad de una coalición que ha aprobado cuatro presupuestos en cuatro años, algo sin precedentes en Vigo en casi treinta años.
Y si ambos partidos veían una botella llena a rebosar para el PP estaba prácticamente vacía. Jorge Conde describió un presupuesto de carácter preelectoral, destinado a «seguir colocando losetas» (humanización de calles) que se ha olvidado del pago de deudas firmes por sentencia judicial. También destacó que se contraerán nuevas deudas «lo que garantiza que, si ganan las elecciones, lo que no veo probable, subirán los impuestos a los vigueses».
Sin alternativas
A la hora de pedir cambios en los presupuestos el PP se limitó a presentar una única enmienda en partidas que totalizan tres millones de euros. Para el gobierno es la prueba inequívoca «de que respalda el 98% del documento». No era la impresión que producía escuchar a su portavoz, quien insistió en que existe un bigobierno que únicamente se pone de acuerdo a la hora de repartir los fondos de cada concejalía.
Socialistas y nacionalistas tienen una visión opuesta. Por primera vez desde hace casi tres décadas un gobierno aprueba cuatro presupuestos en un mandato. Es una prueba de estabilidad que sin duda valorarán los ciudadanos cuando tengan que pronunciarse, se vanagloria el gobierno. Es un gobierno divorciado, que con mucho trabajo mantiene las formas, clama el PP. Y en este agrio debate nadie se molestó en explicar a los ciudadanos el contenido de los presupuestos municipales.