Nada más finalizar el partido de Villarreal Paco Herrera anunció que para el Celta se iniciaba una nueva Liga. Sus jugadores han recogido el guante y la contienda con el Granada se sitúa como el punto de arranque de un mes de competición que debe ratificar la candidatura viguesa al ascenso. Dentro de ocho días visitarán al Recreativo, para después jugar de un modo consecutivo con Betis y Valladolid. Con los sevillanos, que tienen una gran plantilla pero no convencen, en Balaídos y con los pucelanos, que no acaban de adaptarse a la categoría, en Zorrilla.
Joan Tomás admitió ayer que el reto está en marcha: «En estos cuatro partidos que vienen ahora se verá realmente a qué puede aspirar el Celta, y el Granada es ahora mismo el equipo más fuerte a los que nos hemos enfrentado. Es sólido, hecho para estar arriba en la clasificación, con experiencia y con jugadores importantes de la categoría, por eso será un partido complicado y en el que será muy importante empezar muy fuertes». No tiene ninguna duda de que su potencial es superior al del Alcorcón, la última víctima de los celestes en Balaídos.
David Rodríguez aplicó el mismo discurso: «El sábado comenzamos una serie de partidos ante rivales más fuertes. A principios de temporada siempre miro las plantillas de los rivales y no tengo ninguna duda de que tienen potencial para estar entre los ocho primeros. Además, llegan con una buena trayectoria». Advirtió que no vendrán a cerrarse, sino que basan su juego desde el orden. En gran medida porque los rivales ya conocen el potencial a la contra del equipo vigués.