En un escrito titulado ¿Por qué llegamos a esta situación en el PP de Moaña? , José Souto se refiere a cinco decisiones de Fervenza que, dice, perjudicaron la imagen del partido. La primera fue fomentar un «clima hostil» en el conflicto del catastro. El portavoz se limitó a «mandar a la gente a la guerra» sin haber previsto un plan B cuando la situación se hizo «insostenible». Souto admite que la apuesta del PP de cercar al gobierno local, incluyendo un encierro en el Concello, se saldó con una clara derrota. Afirma que cuando el líder de los huelguistas, Antonio Pastoriza, decidió abandonar el encierro, Fervenza lo acusó de traidor.
El segundo conflicto que, según Souto, perdió el PP fue el de la subestación de Fenosa. «Hoy somos acusados por casi todos los colectivos de unas lamentables intromisiones, sin soluciones, cuando todo se había acordado con su aval», afirma, refiriéndose a la ubicación propuesta por Fervenza y aceptada por todos los implicados. El ex vicepresidente asegura que una vez pactada con Fenosa y con la Xunta, el propio Fervenza animó a unos simpatizantes del PP a protestar.
La tercera «metedura de pata» fue proponer la construcción del club de jubilados de Meira adosado a la lonja, generando protestas de la cofradía. Una de las más graves, añade Souto, fue votar contra la fábrica de hielo que pedían los bateeiros, una parte importante de la militancia del PP. La que «colmó el vaso», finaliza, fue ligar «política y negocios» en el Plan Xeral, lo que generó «muchas interrogantes».