Cuentan que el presidente estadounidense Theodore Roosevelt se negó a matar a un oso en una cacería. El dibujo en un periódico inspiró la creación del primer osito de felpa, que tenía botones en lugar de ojos y el nombre de Teddy`s Bear. Era el reclamo en un escaparate para atraer a los compradores. Surtió tal efecto que los fabricaron en serie. Hoy, más de un siglo después, sigue funcionando esa magia, por la que niños y mayores sienten deseos de abrazar a esos osos de peluche. Mercedes Calvo González (43 años) regenta Merchy floristas en el 67 de la calle Barcelona y apuesta por ese animal tan tierno y protector para vender sus productos. «Tengo 200 ositos en la floristería para adornar los centros en los bautizos», afirma. -¿Por qué ese animal? -Porque el osito es el más solicitado, aunque también tengo algunos perros, tortugas... -¿Qué vale un osito? -Desde 6 euros hasta más de 100, dependiendo del tamaño. Además, apostamos por la calidad de las mejores marcas, teniendo en cuenta que los van a tener los bebés. También nos los compran para regalo individual. Los niños los prefieren a las plantas. -¿Queda bien entre flores? -Muy hermosos. -¿Cuántos años de florista? -Llevo más de veinte en el mundo del arte floral. Cada año sigo asistiendo a cursos para formarme, porque siempre se aprende algo de las plantas. -¿Quiere decir que son más complicadas que la gente? -(Sonríe). Es mucho más complicada la gente. Todavía hay quien les da de beber en exceso y las mata. No hay que encharcarlas, porque se mueren. -¿Qué suele vender en la época otoñal? -Sobre todo orquídeas. además de las de temporada, como puede ser el ciclamen o la poinsettia, en Navidad. -¿Afecta la crisis? -Bastante, porque gastan menos dinero en flores. -¿Los clientes? -Estamos frente al hospital de Povisa. Pero también tenemos clientes de todo Vigo y el área metropolitana. -¿Regalan más los hombres o las mujeres? -Más los hombres, pero algunos quieren que se las envuelva, por vergüenza.