La caída

La Voz

VIGO

Parecía imposible. «Son viejos y se caen, no hay remedio», pensaba mucha gente. Pero los médicos del Meixoeiro se lo propusieron y han demostrado que se puede frenar. Será eso, cuestión de proponérselo y de trabajar. Es como el tema de Peinador. Cae, cae, cae. En picado. Cada vez menos pasajeros. Se desploma. La falta de accesos en transporte público es evidente. Pero los políticos ni se proponen mejorarlo ni trabajan. Y así va.