Temor a la Ley Concursal

VIGO

Lendoiro tiene al Deportivo cogido con pinzas, al borde del precipicio. Y embargado hasta el tuétano como está, cualquier día nos llevaremos un disgusto. Buena parte de lo que sucede con Sergio y su denuncia ante la AFE viene, además de por la enorme deuda, que ya es un argumento en sí misma, por el temor del ex jugador deportivista a que el club se acoja a la Ley Concursal. El catalán, que si algo no es, es tonto, conoce la situación del club y es consciente de que en cualquier momento la burbuja puede reventar.

Si recapitulamos, nos encontramos con que sobre el Deportivo de Lendoiro pesan embargos en hasta en 24 entidades bancarias; tiene a su plantilla pignorada y embargada por varios bancos y por la Agencia Tributaria; y es objeto de reclamaciones judiciales por parte de varios clubes, de abogados, de empresas, de futbolistas...

Visto lo visto, no es de extrañar que Sergio haya podido deducir que el Deportivo se encuentra en una situación de insolvencia severa y que en cualquier momento la crisis podría acabar en un juzgado con la petición de un concurso. Lendoiro asegura que él no pedirá tal cosa, pero el catalán, que tonto no es, sabe que Lendoiro no tiene la situación bajo control. Sergio es consciente de que el presidente no tiene interés alguno en que un juez analice su gestión e incluso pueda llegar a decidir sobre posibles responsabilidades. Pero el nuevo jugador del Levante también sabe que cualquiera de los numerosos acreedores puede solicitar la suspensión de pagos cuando lo estime oportuno. Hasta ahora no lo hacen por miedo a perder dinero, pero podría llegar el día en que alguno, cansado de no cobrar igualmente, se plante en el juzgado y meta al Deportivo en una nueva dimensión.

Lendoiro cree que nadie se atreverá a tal cosa, y Sergio, que no es tonto, piensa de otra forma.