Las fincas de patatas, maíz y viñas se están convirtiendo en aparcamientos de ocasión durante el verano, aunque la actividad es alegal y sin regulación
17 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Resuelven un grave problema de aparcamiento en muchas de las treinta playas de Cangas y permiten a sus propietarios embolsarse un dinero extra. Son los llamados leira-párkings , una modalidad sin regular cuyo número crece año a año. En el entorno de Barra hay una docena. Entre Pinténs y Areabrava hay al menos seis. Unos están a pie de playa. Otros, algo más alejados, pero los fines de semana de calor se llenan todos.
Alberto, un marinero en paro, convirtió una finca de sus padres justo encima de la playa de Castiñeiras en un estacionamiento. No precisó hacer apenas obras, solamente limpiar la finca, en la que años atrás plantaban patatas o maíz. No es el párking más preparado, pero sí el más abundantemente señalizado. Frente al portalón de entrada, en el estrecho camino que comunica la carretera de O Hío a Vilanova con las playas de Xan Xián, Pipín, Castiñeiras y Areabrava, colocó un cartel indicativo y el precio. Anuncia su estacionamiento en castellano, alemán, inglés, francés y holandés.
Alberto se pasa el día en su aparcamiento. Está sin empleo y lo único que gana es lo que saca de los bañistas que no encuentran mejor sitio para dejar sus coches.
Al igual que la mayoría de los paisanos que convirtieron las fincas de cultivo en estacionamientos, no consiguió regular su negocio. Fue a Costas y no obtuvo respuesta. Fue al Concello y salió como llegó. Cangas no tiene ninguna ordenanza que regule esta actividad. Empezó con el negocio en el 2000, lo dejó después varios años, mientras estuvo embarcado, y lo recuperó ahora de nuevo. «Eu que máis quixera que me deixaran regularizalo e montar un chiringuito», dice.
Las concejalas de Tráfico y Turismo reconocen que solucionan un grave problema. Sin los leira-párkings la mayoría de los bañistas no tendría forma de dejar el coche. Hace unos años, aparcaban en los viales, generando atascos diarios. El asunto llegó a tal punto que la empresa Cerqueiro, que hace el servicio de transporte entre O Hío y Vilanova, dejó de prestarlo. El autobús no podía pasar.
Tamara Lemos regenta el párking y el chiringuito de Arnado, próximo a Areabrava. Montó el negocio en esta finca en la que su familia plantaba maíz «ya que no vale un duro, porque está afectada por Costas». Intentó regularizar el aparcamiento, pero topó con la Administración.