Los comuneros llevan meses presionando al Concello para que negocie, pero tampoco puede decirse que el gobierno local se quede quieto. Hace unas semanas la comunidad de montes de Teis se llevó una gran sorpresa al recibir la notificación del impuesto de bienes inmuebles (IBI) de todas las instalaciones de A Madroa y las liquidaciones de los dos años anteriores.
El importe de todos estos recibos se aproxima a los 44.000 euros, una cantidad muy elevada para una entidad de economía precaria como son las comunidades de montes. Tras el susto inicial, los comuneros presentaron un recurso y declararon de manera pública que una marcha atrás del Concello sería una prueba de su voluntad negociadora. De momento, sin embargo, no se tienen noticias de que los recibos se hayan retirado.
Caso de que finalmente tenga que pagar, la comunidad de montes de Teis vivirá la paradoja de ser propietaria de unos terrenos que por el momento no le sirven para nada y a la vez tener que abonar los correspondientes impuestos por una titularidad que solo es oficial.
Valoración
Mientras todo esto ocurre, la entidad vecinal encargó por su cuenta una valoración económica de los bienes construidos en las polémicas instalaciones. Aunque el documento no se ha hecho público, al parecer la cantidad no alcanza los dos millones de euros. Paralelamente, la directiva de la comunidad puso precio a las parcelas para el supuesto de que el Concello aceptara finalmente negociar con el propietario.
Tampoco se conoce la cifra exacta, que podría ser superior al millón y medio de euros, aunque mantienen que lo más adecuado sería un canon anual. A la hora de fijar un precio los comuneros tuvieron en cuenta el valor de los terrenos que les expropió hace una década Audasa para contruir la autopista AP-9 en A Madroa, con el consiguiente incremento por el tiempo transcurrido.