El impacto del visón acelera el declive de algunas especies

M. G. PONTEVEDRA/LA VOZ.

VIGO

La inesperada presencia en las islas atlánticas de un roedor tan voraz como el visón americano está teniendo unos efectos muy negativos en las antaño prósperas colonias de aves marinas del parque nacional.

Un informe de Sociedad Española de Ornitología destaca que la población de cormorán moñudo peligra, entre otros factores, por la actividad del carnívoro foráneo. Desde el parque se está intentando su exterminio, pero el colono americano se muestra difícil de erradicar.

Un valor incomparable

Las Rías Baixas no solo tienen las principales colonias de cormorán moñudo (phalacrocorax aristotelis) y de gaviota patiamarilla (larus michahellis), sino que también son vitales para otras especies. A los ecologistas les sorprendió la elevada población de gaviota de Sabine (larus sabini) que se dan en la zona y su entorno inmediato como área de alimentación durante su migración posnupcial.

Esta gaviota se suele encontrar en las aguas más exteriores y se aprovecha de los descartes de los pesqueros para lograr mejorar su dieta.

La sociedad ornitológica estima que por estas aguas pasan unos dos mil ejemplares entre agosto y octubre.

También es relevante la pardela balear (puffinus mauretanicus), que emplea las aguas pontevedresas como área de muda y alimentación después de su etapa de reproducción y en el paso migratorio de miles de ejemplares.